En las últimas décadas se ha observado un empeoramiento progresivo de la calidad del semen en los hombres. Numerosos estudios coinciden en que este fenómeno está estrechamente relacionado con el estilo de vida, es decir, con hábitos cotidianos como la alimentación, el ejercicio, el consumo de alcohol o tabaco y el peso corporal (Rotimi & Singh, 2024).
¿Por qué el estilo de vida afecta a la fertilidad masculina?
El organismo masculino es muy sensible a los desequilibrios internos. Hábitos poco saludables pueden alterar el funcionamiento normal del cuerpo y afectar a la producción y calidad de los espermatozoides a través de varios mecanismos (Figura 1):
Desequilibrios hormonales, especialmente en la testosterona.
Aumento del estrés oxidativo, que daña las células.
Inflamación crónica.
Daño en el ADN de los espermatozoides.
Todo ello puede reducir la capacidad de los espermatozoides para fecundar un óvulo y afectar al desarrollo del embrión (Akhatova et al., 2025; Rotimi & Singh, 2024).
Figura 1. Marcas epigenéticas en el esperma. La cromatina del esperma está estrechamente empaquetada mediante la unión a protaminas e histonas (<15 % del genoma). La metilación del ADN ocurre en regiones de ADN ricas en CG y unidas a histonas, así como en secuencias repetitivas. Los factores ambientales pueden influir en la metilación del ADN, la modificación de histonas y la expresión de ARN pequeños no codificantes, como el ARNts, el microARN y el ARN que interactúa con PIWI. La figura fue adaptada de Donkin y Barrès y creada con Biorender.com (Akhatova et al., 2025).
Peso del padre
El sobrepeso y la obesidad masculina se asocian con una peor calidad seminal. En concreto, los hombres con un índice de masa corporal (IMC) elevado suelen presentar:
Menor número de espermatozoides.
Menor movilidad.
Más espermatozoides con forma anormal.
Mayor daño en su material genético.
Esto ocurre, entre otras razones, porque el exceso de grasa corporal altera el equilibrio hormonal y favorece la producción de sustancias dañinas que afectan directamente a los espermatozoides (Zhang et al., 2024).
Además, algunos estudios sugieren que estos cambios pueden afectar no solo a la fertilidad, sino también a la salud futura de los hijos, ya que ciertas alteraciones pueden transmitirse al embrión (Rotimi & Singh, 2024).
Sin embargo, el papel del peso del padre en el éxito del embarazo y en el tamaño del bebé no es del todo claro y los estudios no siempre coinciden. En la mayoría de los casos, el peso de la madre tiene un impacto mucho mayor en el peso del bebé que el del padre. Sin embargo, algunos estudios han observado que un IMC elevado del padre se asocia con un mayor riesgo de que el bebé nazca con peso excesivo (macrosomía o “grande para la edad gestacional”), especialmente en tratamientos de reproducción asistida (TRA) (Zhang et al., 2024).
Aun así, cuando se comparan ambos factores, el impacto del IMC paterno es mucho menor: mientras que el peso de la madre explica una parte relevante del peso del recién nacido, el del padre solo explica una fracción muy pequeña (Zhang et al., 2024).
Fertilidad y reproducción asistida
Cuando se analizan técnicas como la fecundación in vitro (FIV) o la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), los resultados tampoco son uniformes. Algunos estudios indican que un IMC paterno alto se asocia con menores tasas de fecundación, especialmente en FIV. Otros no encuentran diferencias claras en las tasas de embarazo o nacidos vivos (Zhang et al., 2024).
En general, el efecto negativo del peso paterno parece más evidente en las primeras fases (fecundación y calidad embrionaria) que en el resultado final del embarazo. Las diferencias entre estudios se explican por factores como el tamaño de la muestra, el tipo de pacientes incluidos o la técnica utilizada (Zhang et al., 2024).
Alimentación
Uno de los hallazgos más consistentes es la relación entre la dieta y la calidad del semen. Los hombres que siguen una dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, legumbres, pescado, frutos secos y aceite de oliva, suelen presentar:
Más espermatozoides.
Mejor movilidad.
Mayor proporción de espermatozoides normales.
Esto no garantiza un embarazo, pero sí mejora claramente la calidad biológica del semen.
En cambio, dietas ricas en alimentos ultraprocesados, azúcares y grasas saturadas se asocian con peores parámetros seminales (Akhatova et al., 2025; IISPV, 2024).
Alcohol y tabaco
El consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo tienen un impacto bien demostrado sobre la fertilidad masculina:
Alcohol:
Reduce la testosterona.
Dificulta la producción de espermatozoides.
Aumenta el daño celular y genético.
Tabaco:
Disminuye el número y la movilidad de los espermatozoides.
Aumenta los espermatozoides con forma anormal.
Provoca cambios en el ADN que podrían transmitirse a la descendencia.
Fumar no solo afecta al espermatozoide en sí, sino también a la información genética que lleva al óvulo en el momento de la fecundación (Akhatova et al., 2025).
Conclusión
La fertilidad masculina no depende solo de factores genéticos, sino también de hábitos cotidianos que pueden modificarse. Mantener un peso saludable, seguir una dieta equilibrada, hacer ejercicio regular, evitar el tabaco y reducir el consumo de alcohol puede mejorar la calidad del semen, reducir el daño genético en los espermatozoides y aumentar las probabilidades de éxito reproductivo.
Por ello, la evaluación del estilo de vida debería formar parte fundamental del abordaje de la infertilidad masculina, tanto en la población general como en parejas que recurren a TRA (Akhatova et al., 2025; Rotimi & Singh, 2024).
Referencias bibliográficas
Akhatova, A., Jones, C., Coward, K., & Yeste, M. (2025). How do lifestyle and environmental factors influence the sperm epigenome? Effects on sperm fertilising ability, embryo development, and offspring health. Clinical Epigenetics, 17, 7. https://doi.org/10.1186/s13148-025-01815-1
Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV). (2024, 7 de noviembre). La calidad del esperma es mejor en hombres que siguen una dieta mediterránea. https://www.iispv.cat/es/la-calidad-del-esperma-es-mejor-en-hombres-que-siguen-una-dieta-mediterranea/
Rotimi, D. E., & Singh, S. K. (2024). Implications of lifestyle factors on male reproductive health. JBRA Assisted Reproduction, 28(2), 320-330. https://doi.org/10.5935/1518-0557.20240007
Zhang, X., Wu, S., Qi, X., Gao, S., Qi, J., Zhang, S., & Tan, J. (2024). Effect of paternal body mass index on in vitro fertilization and neonatal outcomes among oligozoospermia and asthenospermia patients. World Journal of Men’s Health, 42(1), 216–228. https://doi.org/10.5534/wjmh.220286
Bastante claro, aunque hay un exceso de listas. Esto lo hace poco atractivo y al final cansa leerlo. Buena parte de estas listas las podéis reformular como texto bien estructurado. Dadle una vuelta.
ResponderEliminarTambién podría ser interesante poner algún esquema o dibujo que sea accesible para lectoras de nivel medio (posiblemente haya bastantes en los artículos que hayáis revisado).
La bibliografía podéis citarla, aquí mejor como autor-año o simplemente mencionando al primer autor.