ANÁLISIS SEMINAL
EQUINO Y BOVINO
El análisis seminal tiene como objetivos predecir la fertilidad y
capacidad fecundante del futuro semental y evaluar el semen durante los
procesos de criopreservación.
ANÁLISIS SEMINAL BÁSICO:
El método más empleado en la
recogida de semen para estas especies es la vagina artificial (coito ficticio),
la cual permite obtener una muestra de eyaculado similar a la de la monta
natural (condiciones higiénicas).
Volumen:
Se registra el volumen de semen filtrado, libre de
gel (equino). El volumen oscila entre 20-150 ml (equino), y 5-8 ml
(bovino). Existen importantes variaciones en función del individuo, raza,
régimen sexual, estación del año, método de recogida, etc.
[2]
Color:
Varía desde blanco acuoso a crema en función de la
concentración espermática. Coloraciones anormales indicarían contaminaciones:
orina, sangre, etc.
[1]
pH:
Evaluación inmediatamente después de la recogida
seminal (pHmetro/tiras de pH). Entre 7,2-7,6 en equino, y 6,4-7,8 en bovino.
Está inversamente relacionado con la concentración espermática. El metabolismo
espermático acidifica el medio y presencia de sustancias contaminantes como la
orina y procesos inflamatorios le dan valores más altos[2].
Concentración
espermática:
Permite evaluar la capacidad de
producción de espermatozoides del semental y calcular el número de dosis a
producir por eyaculado. Existe correlación entre la
concentración y fertilidad[5]. Se observan variaciones en función del
individuo, estación del año, frecuencia y técnica de recogida, etc., si bien la
concentración media está entre 60-350 x106 (equino) y 800-1000 x106
(bovino) espermatozoides/ml[2]. Entre los diferentes métodos de evaluación:
- Cámaras de recuento celular: Neubauer
/Thoma. Contaje manual.
- Espectrofotómetro: relaciona el grado de absorción de la luz que
provocan los espermatozoides diluidos a una concentración conocida, con la
concentración de la muestra. Rápido y con menor coeficiente de variación que el
anterior (2.9% vs. 12.3%)[6] pero los valores pueden verse afectados por contaminaciones.
- Contadores celulares electrónicos: cuentan partículas con un tamaño
prefijado.
- Sistemas CASA (Computer Assisted Sperm
Analysis).
Motilidad
espermática:
Proporciona los datos más
importantes sobre calidad y vialidad de una muestra espermática. Se evalúa (referente a bovino y equino):
- Movimiento total: porcentaje de espermatozoides mótiles. (60% a
90%)[2]. En bovino, debido a la elevada concentración espermática, se habla de motilidad masal (escala de 1 a 5, evaluando como 1 al semen que no presenta ondas y 5 cuando las ondas se mueven rápidamente formando remolinos).
- Movimiento progresivo (motilidad individual): porcentaje de espermatozoides con
trayectoria progresiva en línea recta. El rango posible comprende desde un 40% a un 90%, siendo el valor mínimo aceptable del 50%[2].
- Vigor de movimiento. Se evalúa al mismo tiempo que la motilidad individual, teniendo en cuenta la velocidad con la que estos espermatozoides atraviesan el campo. La escala que se utiliza es de 0 a 5 (rangos posibles), evaluando como 0 los espermatozoides inmóviles y como 5 los que avanzan rápidamente por el campo y son difíciles de seguir visualmente.[7].
La valoración debe realizarse
con el semen diluido. El
diluyente se agrega al eyaculado (libre de gel en el caso del equino),
previamente atemperado a 37º C. Los componentes del diluyente proveen al semen
sustratos energéticos para su supervivencia y motilidad, tienen la capacidad de amortiguar el pH, controlando la acidez, y de mantener una presión osmótica adecuada, contienen macromoléculas que lo
protegen contra el shock frío (yema de huevo, leche) y antibióticos que reducen la proliferación
bacteriana. Si el semen va a ser congelado, el diluyente contendrá agentes crioprotectores. Diluciones bajas tipo 1:1 (semen:diluyente) no son adecuadas para
preservar el semen. El nivel de dilución debe hacerse en función de la
concentración inicial de la muestra espermática (25
a 50 x10⁶ espermatozoides/ml en equino). Concentraciones
muy altas hacen que los espermatozoides compitan por los nutrientes y aumenta
el nivel de metabolitos en el medio, por lo tanto disminuye su longevidad.
Además, dicha valoración debe llevarse a cabo en un medio adecuado y controlando la temperatura de las superficies que entran
en contacto con la muestra (37 ºC). Es una valoración subjetiva bajo
microscopía óptica de una muestra de 10 µl[6].
Longevidad
de la motilidad espermática:
Valoración de la motilidad a
diferentes tiempos (12, 24, 48 y 72 horas) y temperaturas (corporal y de
refrigeración a 4 ºC)[6]. Esta prueba permite determinar la viabilidad del semen
en el tracto de la hembra, así como su calidad y viabilidad tras la refrigeración.
La longevidad espermática a la refrigeración guarda gran correlación con la
capacidad de congelación del semen.
El factor dilución es
determinante en la longevidad del semen (debido a los componentes incluidos en el diluyente), de forma que a mayor dilución mayor
longevidad (manteniendo un mínimo de espermatozoides por dosis). El esperma
puro mantendrá espermatozoides móviles hasta 18-24 horas, mientras que el
fresco diluido lo hará hasta las 48 horas[7].
Mediante la dilución de la muestra seminal conseguimos aumentar la
longevidad porque disminuimos el efecto negativo del plasma seminal. La
presencia del plasma seminal disminuye el tiempo de supervivencia del semen
refrigerado porque en el momento siguiente a la recogida los espermatozoides
presentan un metabolismo muy elevado y el plasma seminal tiene una baja
capacidad de protección. Debido a la variabilidad individual en la composición
del plasma seminal entre caballos puede ser necesaria la centrifugación en
sementales considerados como “malos refrigeradores” y en aquellos con
bajas concentraciones de espermatozoides (< 100x10⁶ espermatozoides/ml).
Estudios en porcino revelan que l
a bacteriospermia es un
hallazgo frecuente en el semen diluido (resistencias, componentes nutritivos de los diluyentes, temperaturas) y puede resultar en detrimento de la
longevidad y calidad del semen, si esta no es controlada (Althouse y Lu, 2005). Los procesos de
recolección, dilución e inseminación deben ser realizados conservando las
mejores condiciones higiénicas para, de esta manera, no interferir en la fertilidad (Martínez, 1998; Thacker et al., 1984; Toniolli et al., 2002)[8].
Morfología
espermática:
Se
basa en la relación directa existente entre la proporción de espermatozoides
anormales en el eyaculado, el tipo de defecto y su relación con la fertilidad in
vivo[5]. La evaluación de las anomalías
morfológicas puede realizarse sobre preparaciones húmedas o fijadas en un
portaobjetos. El rango de presencia de anomalías en un semen de calidad está
entre 10% y 25%[2]. Altos porcentajes se asocian a inmadurez sexual, procesos
degenerativos y patológicos y un alto régimen de recogidas.
Mayoritariamente, las
anomalías se clasifican en:
- Primarias: de origen testicular, producidas durante la
espermatogénesis. Corresponden a
anomalías de la cabeza, pieza intermedia o inserción de la cola.
o
Específicas: de origen
genético. Pueden afectar a cualquier estructura espermática.
o
No específicas.
 |
Morfologia espermática del semen de caballo: a)normal; b)acrosoma desprendido, c)inserción abaxial, d)gota citoplasmática, e)anomalías de la pieza intermedia, g)anomalías de la cola. |
- Secundarias: desarrolladas en
el epidídimo a lo largo del proceso de maduración espermática, suelen
corresponder a presencia de gotas citoplasmáticas. Afectan fundamentalmente a la cola del espermatozoide.
- Terciarias: originadas por manipulación incorrecta del semen tras la recolección.
ANÁLISIS SEMINALES ALTERNATIVOS:
Algunos machos pueden mostrar
bajos índices de fertilidad a pesar de presentar un seminograma normal. En
estos casos se recomienda recurrir a pruebas alternativas para estudiar otros
parámetros.
Vitalidad
espermática:
Se valora indirectamente
mediante la integridad de la membrana plasmática. El estudio se hace mediante tinciones:
- Tinciones no fluorescentes:
o Eosina – nigrosina: permite
diferenciar entre espermatozoides vivos (no teñidos) y muertos (color rojizo
por la penetración de eosina al existir pérdida de la continuidad de la
membrana).
o
Tripán azul: vivos (no
teñidos) y muertos (teñidos de azul).
- Tinciones fluorescentes: uno de los fluorocromos más utilizados para
identificar células muertas es el Ioduro de Propidio (PI). Este compuesto entra
en espermatozoides con la membrana plasmática dañada, se une al núcleo y, al
ser excitado por una longitud de onda de entre 510-560 nm, emite fluorescencia
roja. Además existen otros marcadores fluorescentes específicos para células
muertas cuyo mecanismo de acción es similar, como el Hoechst 33258, el bromuro
de etidio o la hidroetidina (HED). El SYBR-14 suele utilizarse en combinación
con PI, y distingue dos poblaciones espermáticas, una de ellas constituida por
células muertas o en estado de degeneración, cuyas membranas plasmáticas son
permeables al PI (emiten fluorescencia roja); y la otra constituida por
espermatozoides viables, cuyas membranas intactas son impermeables al PI pero
dejan entrar el SYBR-14, y por tanto emiten fluorescencia verde. Un fluorocromo
con un mecanismo de acción similar al del SYBR-14, capaz de identificar
espermatozoides vivos, es el Hoechst 33342. Este compuesto también entra en
células vivas y se une al ADN espermático, sin embargo, su uso está limitado
por la longitud de onda de su espectro de excitación, que está en el rango UV.
La mayoría de los citómetros disponen de un láser con una longitud de onda de
488 nm, y para evaluar las muestras marcadas con Hoechst 33342, es preciso
disponer de un láser de menor longitud de onda[3].
Mediante la
tinción con naranja de acridina (método SCSA –Sperm Chromatin Structure
Assay-), podemos estudiar el grado de desnaturalización de la cromatina de los
espermatozoides: emisión de fluorescencia roja cuando se une al ADN
desnaturalizado y verde cuando se une al ADN normal de un espermatozoide
intacto. Cuanto mayor sea el cociente fluorescencia roja/fluorescencia total, la probabilidad de conseguir una gestación a término es menor.
Integridad del
acrosoma:
El acrosoma es fundamental en
el proceso de fecundación. Especialmente importante tras la descongelación ya
que el espermatozoide sufre daños a nivel acrosomal durante dicho proceso[6].

Una técnica a seguir pude ser la triple
tinción, que permite valorar la vitalidad y el
estatus acrosomal al
mediante el empleo de tripán azul (colorante vital), marrón de Bismark
(colorante postacrosómico) y rosa de Bengala (colorante acrosómico).
Además de la triple tinción, se emplea la tinción eosina/verde rápido, Giemsa, eosina/nigrosina y otras tinciones dobles. La valoración de los espermatozoides, incluso de especies cuyo tamaño es relativamente pequeño (équidos, porcino, entre otras), se puede realizar mediante un microscópio óptico de contraste de fases con objetivo de 60x[5].
La citometría de flujo también permite valorar la
integridad acrosomal, además de la funcionalidad mitocondrial y el estado de
capacitación de los espermatozoides, así como la obtención de muestras de
espermatozoides sexados (bovino)[4]. Tiene el inconveniente de que se necesita
disponer de un citómetro (coste).
Cuando se utiliza la citometría de flujo como método
de análisis, la integridad acrosomal se valora mediante una lecitina conjugada
con un fluorocromo. Las lecitinas más frecuentes son la PNA (peanut
agglutinin), que se une a la membrana acrosomal externa (en su cara interna), y la PSA (pisum
sativum agglutinin), que se une a la matriz acrosomal y la membrana acrosomal
externa. Los espermatozoides con al membrana dañada, posibilitan el paso de la
lecitina conjugada al compartimento acrosomal[3].
Otra posibilidad para identificar la presencia de alteraciones acrosomales es el uso de anticuerpos monoclonales, marcados con un fluorocromo, frente a moléculas específicas del contenido acrosomal[4].
Para valorar
simultáneamente el estado del acrosoma y la viabilidad, se pueden combinar tres
fluorocromos (SYBR-14 y PI, para viabilidad; PNA, para integridad acrosomal)[3].
Análisis
morfométrico computerizado:
Permite una valoración morfológica objetiva usándose equipos de
análisis de imagen computerizados (sistemas CASA). Existe relación entre
alteraciones morfométricas importantes de los espermatozoides y problemas de
fertilidad. Además permite valorar los cambios morfológicos producidos tras la
descongelación[4].
Análisis
computerizados de motilidad espermática:
Mediante el uso del sistema
CASA es posible valorar de forma objetiva la motilidad seminal. Permite la obtención de
parámetros como el porcentaje de espermatozoides móviles, velocidad curvilínea
(VCL), rectilínea (VSL), media (VAP), índice de linearidad, rectitud,
oscilación, amplitud del desplazamiento lateral de la cabeza, frecuencia del
batido del flagelo, etc. También identifica la existencia de subpoblaciones
espermáticas con distintos patrones de movimiento que coexisten en la misma
muestra, lo cual es una visión más real que la motilidad media, puesto que, un
eyaculado está constituido por una población heterogénea de espermatozoides. La
presencia de estas subpoblaciones podría sugerir la existencia de alguna
relación entre cambios en la estructura subpoblacional de una muestra y su
capacidad fecundante[4].
Test
de resistencia osmótica:
Valora la integridad de la membrana
plasmática a través de su capacidad para intercambiar líquidos. El más
utilizado es el HOST (hipoosmotic swelling test). Cuando un espermatozoide
intacto se somete a una solución hipoosmótica responde incorporando agua a su
medio intracelular y se evidencia por un enrollamiento de su cola[5].
a)endósmosis negativa, b-g)distintas
manifestaciones de endósmosis positiva.
Otras pruebas:
· Test bioquímicos: la producción de L-Lactato valora el metabolismo
energético de los espermatozoides.
· Valoración de enzimas: GOT, LDH, hialuronidasa. Su valoración en el
plasma seminal indica el grado de daño del acrosoma y membrana plasmática.
· Microscopía electrónica.
· Test de penetración heteróloga.
· Valoración de receptores de progesterona en la membrana plasmática.
· Análisis de plasma seminal.
DISCUSIÓN:
Ø Las
cualidades que deben tener los espermatozoides de un eyaculado son motilidad
progresiva, morfología normal, integridad estructural y funcional de la
membrana, metabolismo activo, enzimas asociadas con la fecundación, capacidad
de penetración y transferencia óptima del material genético, sin embargo existe
dificultad en el análisis integral, por la complejidad de la función
espermática[5].
Ø La existencia de un número tan
elevado de test pone de manifiesto que ninguno de ellos es válido por sí mismo[6].
Por ello el uso combinado del análisis seminal básico con alguna prueba
alternativa aumenta la efectividad y la veracidad en la estimación de la
calidad de un semen fresco así como crioconservado.
Ø Para cumplir su función
satisfactoriamente, el semental debe reunir ciertas características de buena
cantidad y calidad de semen, libido y capacidad de monta. Un pedigree
valioso y/o una conformación ideal valen poco si el macho no es eficiente
preñando hembras.
Ø Debemos
de tener en cuenta que los toros de razas de carne alcanzan la pubertad más
tarde que los de razas de leche (18 meses en vez de 14); además los eyaculados de
toros jóvenes tendrán un volumen más bajo y por lo general una menor
concentración que los toros maduros. Los equinos también presentan variaciones
dependiendo de la raza, y en comparación con el bovino, presentan un volumen
mayor de eyaculado y una menor concentración espermática. Éstos, además
presentan la peculiaridad de excretar un gel (tapioca) que se filtrará para su
eliminación en el momento de la recogida.
ØEl conocimiento de la fertilidad o de la capacidad
fecundante de cada semental, se convierte en unos de los principales objetivos
en la producción de semen bovino o equino. En el caso del bovino, un requisito
indispensable para el desarrollo de esta biotecnología, es que el semen
utilizado mantenga su capacidad de fertilidad después de haber sido
criopreservado[5].
BIBLIOGRAFÍA:
[1] Bearden, H. J., Fuquay, J. W. Evaluación del semen. En: Reproducción
animal aplicada. México, D.F.: El Manual Moderno, S. A. de C. V., 1982:
153-185.
[2] Gómez-Cuétara, C. El examen de compra en los
sementales. Equine Medicine. Improve Ibérica. Módulo 13 (01/10/2011).
[3] Muiño, R. Evaluación de la motilidad y vialidad
del semen bovino mediante el uso de sistemas CASA y citometría de flujo:
identificación de subpoblaciones espermáticas. Tesis doctoral. Universidad de
Santiago de Compostela. Facultad de Veterinaria. Disponible en:
http://dspace.usc.es/bitstream/10347/2406/1/9788497509886_content.pdf. Descarga: enero 2013.
[4] Muiño,
R., Fernández, M., Areán, H., Viana, J.L., López, M., Fernández, A., Peña, A.I.
Nuevas tecnologías aplicadas al proceso y evaluación del semen bovino en
centros de inseminación artificial. Itea (2005). Vol 101 (3). 175-191.
Disponible en: http://www2.cita-aragon.es/citarea/bitstream/10532/1154/1/10532-1064_1.pdf.
Descarga: enero
2013.
[5] Olegario,
C., Tamargo, C., Díez, C. Análisis del semen bovino. Boletín informativo del
SERIDA (Asturias), nº 2. 2012.
[6] Miró,
J., Ocaña, M. El análisis seminal. Importancia, posibilidades y su relación con
la fertilidad. Equinus. 2006. Nº 16. 53-68.
Autores:
González González, Jimena.
Martínez Martínez, Yaiza.
Sánchez Paniagua, Diana I.
Máster en Biología y Tecnología de
la Reproducción
Universidad de Oviedo 2012-2013