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7 de enero de 2016

Espermatozoides a dieta.


La mayoría de los beneficios de una dieta saludable son ampliamente conocidos, ya que disminuyen problemas de salud, ayudan a alargar tu vida y te hace sentir mejor si se compagina con ejercicio. Pero, si estos no son lo suficientemente buenos para ti, te damos otra alegría, mejorar tus hábitos alimenticios también te puede convertir en todo un semental. Existen muchos estudios que aseguran que una dieta rica y equilibrada en antioxidantes y ácidos grasos poliinsaturados, entre otros, pueden mejorar tu calidad seminal.   
La calidad seminal está definida por varios parámetros como son el volumen del semen, recuento total de espermatozoides, velocidad y forma de los espermatozoides (8). Si estos parámetros seminales son los adecuados, la calidad seminal será buena y por tanto beneficiará a aquellos hombres que deseen ser padres (en la figura 1 puedes observar los parámetros que se estudian para saber si el semen es de calidad o no).
De hecho, se sabe que actualmente el descenso de la fertilidad humana es debido en parte, a una dieta deficiente en dichos componentes (9).

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Figura 1. Parámetros de calidad seminal.
Pero… ¿qué son y qué hacen los antioxidantes?

Los antioxidantes son moléculas de diverso origen cuya función es evitar la oxidación excesiva de las moléculas presentes dentro y fuera del espermatozoide, evitando así el daño en su material genético (DNA), en sus proteínas o en sus membranas. Entre ellos, podemos encontrar a las vitaminas A, B9, B12, C, D3, E, glutatión o ácido alfa-lipóico, entre otros. Todos estos elementos podemos incluirlos de manera sencilla en nuestra dieta, a través de varios grupos de alimentos como:

  • Las frutas: Son un grupo de alimentos ya muy conocido y atractivo por su gran variedad de colores y sabores. Este grupo de alimentos contiene variadas concentraciones de diferentes pigmentos con capacidad antioxidante (6). La toma de los distintos tipos de antioxidantes en la dieta, como licopenos o carotenoides, entre otros, están relacionados con la calidad espermática. De todas formas todavía no se conoce en detalle la relación de la dosis de estos antioxidantes con la calidad espermática (12).
  • Las verduras: El folato o vitamina B9 se incluye en alimentos como la lechuga, las espinacas y los espárragos (11). Esta vitamina tiene papeles muy importantes como antioxidante, pero si fuera poco, también va a aumentar la velocidad con la que naden los espermatozoides además de aumentar en número (7). A si que chicos, aunque ya sabemos que la comida de “color verde” no es la más apetecible, habrá que hacer un esfuerzo de vez en cuando.
  • Los cereales: Si siempre te han dicho que desayunar es importante, después de leer este artículo se va a convertir en un hábito obligatorio de tu rutina, ya que muchos estudios aseguran que los cereales son ricos en vitamina A, folatos y minerales tales como el selenio y el zinc (10). Pero no os confundáis, no cualquier desayuno sirve. Por un lado, se ha visto que los cereales integrales o la fruta son muy favorables (5), pero por otro lado, los cereales refinados no son para nada aconsejables pues su ingesta se ve correlacionada con una disminución de la motilidad espermática (4).
  • Los alimentos de origen animal: Al ser un conjunto tan amplio de alimentos aportan multitud de beneficios. Este grupo de alimentos, que no solo engloban las carnes y huevos sino que también, tenéis que recordar, al pescado y a los productos lácteos.
¿Y por qué son tan importantes los alimentos de origen animal?

Veréis, la única forma de poder consumir vitamina B12 es a partir de alimentos de origen animal como son las sardinas, las vísceras y el atún, entre otros (11), ¿os acordáis de las propiedades del folato?, pues bien, esta vitamina tiene las mismas bondades sobre el semen.
Por otra parte, alimentos como la yema de huevo o la leche son ricos en vitamina A que, como la mayoría de vitaminas que estamos citando en este artículo, tiene un efecto positivo sobre la movilidad y la concentración seminal (7, 11). Otros alimentos como las grasas y los aceites de origen animal son ricos en vitamina E, nutriente con altos efectos antioxidantes y que entre todos los antioxidantes no enzimáticos citados, es el que más especializado se encuentra en evitar daños en la membrana espermática (2).
En cuanto a las carnes procesadas, deberéis tener cuidado con ellas, ya que su ingesta se ha visto directamente relacionada con una peor morfología espermática (1). 
Por otra parte, queremos reiterar que hay que tener cuidado con su ingesta excesiva, ya que últimamente están muy de moda los suplementos vitamínicos y no siempre son ni necesarios ni buenos.
Por último, una aclaración más, el papel de estos antioxidantes, tan solo es de ayuda para mejorar la fertilidad, pero en ningún caso erradicarán problemas de infertilidad, ya que normalmente son debidos a otras causas que su médico deberá de estudiar.

¿Qué son y dónde se encuentran los ácidos grasos poliinsaturados?

Los ácidos grasos poliinsaturados, en abreviación PUFAs, son moléculas lipídicas que poseen más de un doble enlace entre sus carbonos. Los ácidos grasos  esenciales para el ser humano son el omega 3 y 6. Estos ácidos grasos no pueden ser sintetizarlos y deben ser ingeridos mediante la dieta. Los podemos encontrar principalmente en el pescado, las semillas y los frutos secos (11).
El pescado, y sobre todo el pescado azul, contiene altos niveles de omega 3, vitamina D y ácido docosahexaenoico (DHA), uno de los principales componentes de la membrana espermática (3, 10).
Algunos de los pescados con mayor cantidad de omega 3 en la dieta mediterránea, aparecen en la tabla 1 (3).
Tabla 1: Valores de contenido en omega 3 de varios pescados (1).
Sin embargo, para aquellos hombres a los que el pescado no les haga mucha ilusión, que no se preocupen, existen otros alimentos con elevado contenido de este ácido graso, como por ejemplo el marisco, la yema de huevo, los frutos secos o el brócoli.

¿Falta algo más en mi dieta?

Por supuesto, algunos nutrientes y minerales, como el zinc o el selenio, también están relacionados con una buena calidad espermática. Estos elementos los puedes encontrar en la mayoría de alimentos que ya se han mencionado, y sobre todo en los cereales, como el trigo y el arroz, que son ricos en selenio (11). Este mineral es esencial en la formación de los espermatozoides (espermatogénesis) y en la síntesis de testosterona (7), hormona necesaria para fabricar espermatozoides. Por su parte el zinc, que aparece en carnes y pescados (11), está implicado en casi todos los aspectos de la reproducción masculina (7).

Entonces, ¿qué tengo que hacer para tener una buena calidad seminal?

Después de presentarte a todos los alimentos que contienen propiedades beneficiosas, podemos decirte que una dieta que incluya antioxidantes y ácidos grasos omega 3 en la cantidad adecuada para tu condición, permitirá mejorar tu salud y, por tanto, la calidad seminal. Como todo médico recomienda hoy en día, una buena dieta equilibrada (a ser posible, sin excesos ni defectos en cualquiera de los nutrientes) y una buena dosis de ejercicio te permitirá mantener una vida sana, pero no solo a ti, sino también a tus espermatozoides.

Laura Gamoneda Bello
Sergio González Fernández
Sara Sanz Juste




Bibliografía:
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  3. Albinali H., 2010. OMEGA-3 IN ARABIAN GULF FISH. Heart Views : The Official Journal of the Gulf Heart Association, 11(1):21–23.
  4. Eslamian G., Amirjannati N., Rashidkhani B., et al. 2016. Adherence to the Western Pattern Is Potentially an Unfavorable Indicator of Asthenozoospermia Risk: A Case-Control Study. J Am Coll Nutr. 35(1):50-8.
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  6. Gil MI., Tomás-Barberán F., Hess-Pierce B., et al. 2002. Antioxidant capacities, phenolic compounds, carotenoids, and vitamin C contents of nectarine, peach, and plum cultivars from California. J Agric Food Chem.; 50(17):4976–82.
  7. Hechtman L. and Billica R. “Male infertility”. Advancing Medicine with Food and Nutrients. Ingrid Kohlstadt. 2013. 2º Edición. cap.40: p.763-776.
  8. Marqués L. y Callejo J. 2010. Introducción al laboratorio de reproducción humana. Editorial Glosa. Barcelona.
  9. Mendiola J., Torres-Cantero AM., Vioque J., et al. 2010. A low intake of antioxidant nutrients is associated with poor semen quality in patients attending fertility clinics. Fertility and Sterility Vol. 93, No. 4.
  10. Soltan SS. and Gibson RA. 2008. Levels of Omega 3 fatty acids in Australian seafood. Asia Pac J Clin Nutr; 17(3):385-390.
  11. Thompson JL., Manore MM. y Vaughan LA. 2008. Nutrición. Editorial Pearson Educación. Madrid.
  12. Zareba P., Colaci DS., Afeiche M., et al. 2013. Semen quality in relation to antioxidant intake in a healthy male population. Fertil Steril.; 100(6):1572–9.

5 de enero de 2016

El impacto del estilo de vida sobre la calidad espermática

Durante las últimas décadas se ha discutido mucho acerca de los cambios en la calidad seminal a lo largo del tiempo. Se ha comprobado que ciertos factores relacionados con el estilo de vida influyen en la calidad seminal. Algunos de ellos son los siguientes: 

Estudios como los de Braga et al., (2012) permiten afirmar que tanto la calidad como la cantidad de alimento ingerido influyen en la calidad espermática. En el estudio de Chin-Yu Liu et al., (2015) llevado a cabo sobre 7282 hombres asiáticos se relacionó la calidad del semen con distintos tipos de alimentación. Se tomaron medidas corporales, se hizo una encuesta detallada sobre el tipo de alimentación que tenía cada individuo (se categorizó en dieta occidental, dieta rica en carbohidratos, dieta rica en azúcares, snacks y bebidas azucaradas y dieta rica en sodio) y se valoraron parámetros seminales como la concentración espermática, la motilidad total, la motilidad progresiva y la morfología. Los análisis estadísticos se realizaron con el test ANOVA. La dieta occidental resultó estar relacionada con una disminución en la concentración espermática y el número de espermatozoides de morfología normal, la dieta rica en azúcares y snacks se relacionó con una baja concentración seminal, la dieta rica en carbohidratos se relacionó con una prevalencia más alta de movilidad espermática anormal y con una menor motilidad progresiva y finalmente la dieta rica en sodio se relacionó con un mayor porcentaje de formas anormales.
Según el estudio de Safarinejad et al., (2012), la suplementación en la dieta con el ácido graso omega 3 eleva la actividad antioxidante en el testículo, incrementa el número de espermatozoides, su motilidad y su morfología. Los hombres con oligoastenozospermia idiopática se ven beneficiados con su consumo. Según Weaber et al., (2009), los ácidos grasos omega-3 y omega-6 son componentes estructurales de la membrana espermática y la relación ideal omega-6/ omega-3 es 1:1, pero en los últimos años debido a los cambios en la dieta, la relación ha aumentado a 25:1 e incluso hasta 40:1, lo que está relacionado con oligozospermia y astenozospermia en hombres. Conquer et al., (1999) demostraron que los hombres astenozoospermicos, tenían concentraciones disminuidas de ácido docosohexanoico y elevadas concentraciones de ácido oleico. Altman et al., (2012) demostraron que una mayor ingesta de ácido omega-3 está relacionada positivamente con la morfología espermática.
Estudios como los de Sekhavat et al., (2010), Aggerholm et al., (2008) y Qin et al., (2007) indican que tanto el sobrepeso como el bajo peso son factores de riesgo que disminuyen la calidad seminal. 

Estudios como los de Eisenberg et al., (2013) permiten afirmar que existe una clara relación entre el índice de masa corporal (IMC) y el perímetro de la cintura respecto al volumen de semen. El perímetro de la cintura se relaciona con una menor concentración de espermatozoides en el eyaculado. El índice de masa corporal elevado está relacionado con un menor volumen, una menor concentración de espermatozoides en el semen y con un bajo número de espermatozoides totales en el eyaculado (Eisenberg et al., 2013). 

Varios autores han defendido que existe una correlación inversa entre la edad y la motilidad espermática. Silva et al., (2012) han demostrado, en un estudio en el que se evaluaron a 975 hombres, la existencia de correlación entre edad avanzada y mala morfología espermática. 

Existe también una relación entre la calidad espermática y la frecuencia de eyaculación, como se demuestra en estudios como el desarrollado por Oldereid et al., (1992) en el cual se observó que existía una correlación positiva entre la frecuencia de eyaculación y motilidad espermática, y una correlación negativa con el porcentaje de espermatozoides morfológicamente anormales y con el volumen seminal. 

El alcohol, el tabaco y el café son consideradas sustancias capaces de causar daño espermático. Se ha demostrado en varios estudios la relación que existe entre el consumo de altas dosis de cafeína (>800 mg/día) y la calidad seminal. Un ejemplo de estos estudios es el llevado a cabo por Jensen et al., (2004), en el que se observó que el consumo de elevadas dosis de cafeína (>800 mg/día) provocaba una disminución de la concentración espermática. El estudio llevado a cabo por Yang et al., (2015) permite afirmar que el consumo de café está relacionado con un incremento en la motilidad progresiva y no progresiva de un 8.9 %  y un 15.4 % respectivamente en sujetos que consumen 1-2 tazas a la semana y más de 3 tazas a la semana respectivamente.
Varias son también las publicaciones que describen los efectos adversos del tabaco en relación a la calidad espermática (trabajos como el de Mitra et al., (2012), Selit et al., (2012) o Saleh et al., (2002), entre otros). El consumo de altas dosis de nicotina (más de 41 cigarros al día) provoca alteraciones en la circulación sanguínea y en los niveles hormonales, aumento del estrés oxidativo, fragmentación del ADN y aberraciones cromosómicas. Todo ello desemboca en un aumento del daño espermático. 
En otro estudio llevado a cabo por Gaur et al., (2007) se valoraron los efectos del tabaco sobre la calidad seminal. Para ello no se compararon fumadores con individuos fértiles sanos, ya que se pretendió excluir cualquier factor de origen desconocido presente en los hombres infértiles. Se midieron parámetros como tiempo de licuefacción, volumen, viscosidad, teratozoospermia, aglutinación, motilidad, viabilidad, densidad, tomando como referencia los valores de la OMS (organización mundial de la salud). El estudio se realizó sobre 100 fumadores (categorizados en fumadores leves (entre 1 y 20 cigarros al día), fumadores medios (entre 21 y 40 cigarros al día) y fumadores compulsivos (más de 41 cigarros al día)) y 100 no fumadores y el resultado fue el siguiente. El 39% de los individuos no fumadores presentaban normozoospermia, mientras que tan solo el 3% de los fumadores lo eran. Los sujetos que fueron clasificados como fumadores leves mostraron predominantemente astenozoospermia, lo que indica que este parámetro puede ser un indicador temprano en la reducción de la calidad seminal; los fumadores intensivos mostraban astenozoospermia, teratozoospermia y oligozoospermia. Por otra parte, los sujetos fumadores mostraron una gran reducción en el volumen seminal, mientras que en los no fumadores el volumen eyaculado mostró resultados dentro de la normalidad (según los criterios de la OMS). Además la reducción en el volumen fue proporcional al número de cigarros fumados al día. 

El estrés o la depresión actúan como factores que podrían influir negativamente en la calidad del semen debido a las alteraciones hormonales que provocan. En modelos animales ésta influencia está demostrada; sin embargo, en estudios en humanos se han obtenido resultados muy controvertidos (Eskiocak et al., 2006; Eskiocak et al., 2005; Hjollund et al., 2004). 

El utilizar ropa interior ajustada parece que también podría estar afectando la calidad espermática. Resultados como los de la investigación llevada a cabo por Sanger y Friman (1990) muestran que los parámetros seminales disminuyen cuando se utiliza ropa interior apretada. 

Con respecto al estudio sobre cómo la actividad deportiva afecta a la calidad seminal, nos encontramos con estas conclusiones: 
En un estudio desarrolloado por Arce y De Souza, (1993) se estudia la calidad del semen de forma comparada en un grupo de corredores (deporte de resistencia) frente a un grupo de varones que realiza entrenamiento con pesas y se observa que la densidad, motilidad y morfología seminales se muestran alteradas en el grupo de corredores. 
En otro estudio llevado a cabo por Gebreegziabher et al., (2004) se comparó la calidad espermática (medida como volumen de semen, número de espermatozoides, viabilidad motilidad y morfología) en un grupo de ciclistas que recorrían grandes distancias respecto a un grupo control formado por individuos sedentarios. Se encontró que existían diferencias significativas en cuanto a la morfología de los espermatozoides, presentándose una mayor proporción de formas anormales en el grupo de los ciclistas. El resto de parámetros no se vieron afectados. 
En el estudio realizado por Di Luigi et al., (2001) se quiso valorar si la calidad seminal en individuos con varicocele se veía afectada por el deporte. Los grupos se dividieron en sanos y con varicocele que no hacían deporte y sanos y con varicocele deportistas. Obtuvieron que en los hombres con varicocele los parámetros espermáticos empeoran al realizar deporte. La motilidad total progresiva y la morfología normal disminuyen significativamente en el grupo de individuos atletas que tienen varicocele (Figura 1). 

Figura 1. Motilidad y morfología en atletas y no atletas con y sin varicocele. * p<0.05 y **p<0.01 (Di Luigi et al., 2001)

Por otra parte en un estudio realizado por Minguez-Alarcón et al., (2014) en la Universidad de Murcia, se observa que la calidad espermática en hombres jóvenes no se ve influenciada por la actividad física. En contraste con los atletas de élite, la actividad física en la población general es más modesta, de manera que no supone un balance energético negativo que altere los parámetros seminales; sin embargo en un estudio realizado en Estados Unidos parece demostrarse un aumento en la concentración y número de espermatozoides en individuos que realizan una actividad física moderada-vigorosa. Las diferencias entre estos dos estudios parecen deberse a discrepancias en la clasificación de los participantes en cuanto a actividad física realizada a la semana y en cuanto al tipo de actividad física realizada, que puede ser diferente en cada uno de estos países. En las gráficas de la Figura 2 se observa la falta de influencia de la actividad deportiva sobre los parámetros motilidad, concentración, morfología y número de espermatozoides.

Figura 2. Influencia de la actividad deportiva sobre los parámetros motilidad, concentración, morfología y número de espermatozoides (Minguez-Alarcón et al., 2014).

Es muy difícil medir la influencia que tiene cada uno de estos factores por sí solos sobre la calidad espermática, puesto que se dan conjuntamente en el individuo. Tendría más sentido medir la influencia acumulativa de varios de estos factores. Eso es precisamente lo que se hizo en un estudio reciente desarrollado por Wogatzky et al., (2012), donde se demostró que los distintos factores influyen de forma acumulativa sobre la calidad espermática. 

El objetivo de su estudio fue dilucidar la influencia de la acción combinada de varios factores relacionados con el estilo de vida en la calidad seminal de acuerdo a criterios MSOME, del inglés “motile sperm organelle morphology examination”, que podría ser traducido como “evaluación de la morfología de los orgánulos de espermatozoides móviles”. MSOME es una técnica de análisis espermático que permite un diagnóstico muy preciso. Permite observar con detalle orgánulos intracelulares, como las vacuolas, que pueden reflejar defectos moleculares responsables de las anomalías que se producen en el empaquetamiento de la cromatina espermática durante el proceso de maduración del espermatozoide y, por tanto, hacerlo más vulnerable a sufrir daños en su ADN. 
Estudios recientes han demostrado que la IMSI, o inyección intracitoplasmática de espermatozoides seleccionados morfológicamente mediante MSOME, mejora las tasas de fertilización (Junca et al., 2004), la calidad embrionaria (Bartoov et al., 2003; Yazbeck et al., 2008), el desarrollo hasta la etapa de blastocisto (Yazbeck et al., 2008), las tasas de implantación y preñez (Bartoov et al., 2003) y disminuye el índice de abortos (Bartoov et al., 2003). Estos resultados permiten afirmar que MSOME representa un gran avance en la evaluación de la calidad seminal. Por ese motivo MSOME fue el análisis elegido por Wogatzky et al., (2012). 

1654 hombres que acudieron a clínicas de reproducción asistida fueron los sujetos de su estudio. Se les realizó una encuesta en la que se les pidieron los siguientes datos: edad, índice de masa corporal (IMC), frecuencia de eyaculación, consumo de café y comportamiento sexual. Se recogieron muestras de semen y se evaluaron los parámetros seminales siguiendo criterios MSOME y de la OMS. Los resultados fueron agrupados y analizados estadísticamente. 
En cuanto a la determinación de la morfología espermática por MSOME, el análisis de los espermatozoides se llevó a cabo mediante un microscopio invertido de óptica Nomarski (Nomarski interferential Leica AM 6000, Germany) que permite un aumento de 6000x. Este microscopio permitió una clasificación en tres categorías de acuerdo a la presencia de vacuolas:
  • Grado I: morfología espermática normal sin vacuolas o con 1 ó 2 vacuolas pequeñas (< 4% de la longitud de la cabeza). 
  • Grado II: morfología espermática normal con una o más vacuolas grandes (> 4% de la longitud de la cabeza). 
  • Grado III: morfología espermática anormal con o sin vacuolas. 
El recuento y la motilidad espermática fueron evaluados de acuerdo a criterios de la OMS. 
El análisis estadístico se realizó utilizando el Programa Estadístico para Ciencias Sociales (SPSS 13.0, Chicago, IL). Las comparaciones entre grupos se realizaron mediante la prueba t de Student.
Para estudiar la influencia combinada de varios factores sobre la calidad espermática se clasificó a los individuos en dos categorías de acuerdo a si su estilo de vida era saludable o no. Para ello se diseñó un sistema que consistía en asignar a cada individuo un punto cada vez que se cumpliese uno de estos criterios: IMC > 25, edad > 50 años, consumo de café > 3 tazas por día, abstinencia sexual > 2 días, frecuencia de eyaculación < 4 veces al mes. El límite para el estilo de vida "poco saludable" se fijó en más de 2 puntos. 
1654 pacientes respondieron a la encuesta, 1484 fueron clasificados en el grupo “estilo de vida saludable” y 170 fueron clasificados en el grupo “estilo de vida no saludable”. Se observó una disminución estadísticamente significativa (p<0.05) de la calidad espermática de acuerdo a criterios MSOME (clase I) y en motilidad espermática (grado a) en los pacientes del grupo “estilo de vida no saludable” (Tabla 1). 

Tabla 1. Relación entre distintos estilos de vida (índice de masa corporal, edad, consumo de cafeína, comportamiento sexual, fumar y estrés) relacionado con parámetros seminales (Wogatzky et al., 2012).

Las conclusiones a las que llegaron en este artículo fueron las siguientes: El efecto combinado de los factores característicos de un estilo de vida no saludable podría tener una influencia negativa en la calidad seminal.



Patricia Bárcena Sánchez
Eva Rodríguez Acevedo 



REFERENCIAS: 

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3 de enero de 2016

¿Qué debemos hacer para tener un semen de calidad?

Todos sabemos que una de entre las muchas finalidades que tiene la vida para los seres vivos es reproducirse y esto no iba a ser diferente para el hombre.
En los últimos años cada vez un mayor número de parejas encuentra necesario acudir a centros de fertilidad para hacer posible la concepción.
Para  lograr el embarazo es esencial que se produzca la unión entre un óvulo y un espermatozoide (además de muchos otros parámetros que influyen).  Para que esto ocurra, la materia prima que ambos miembros de la pareja han de aportar tiene que ser de buena calidad.
Centrándonos en los hombres, valoraremos distintos aspectos que pueden influir en la calidad del semen.

¿Vivimos estresados?

El primer factor a mencionar es el estrés. Hoy en día tenemos un estilo de vida en el que la tranquilidad y el sosiego perdieron protagonismo para ser sustituidos por el estrés laboral y por una vida cada vez más exigente. Las consecuencias de esto no solo se cobran en forma de depresión, sino que también lo hace en forma de pérdida de  calidad seminal, posiblemente afectada por la alteración de los niveles hormonales que controlan la correcta producción de espermatozoides.

¿Qué podemos comer para tener un semen de calidad?

La calidad del semen no solamente se ve influida por qué tipo de alimento ingerimos sino por la cantidad del mismo que se consuma. Por ejemplo, con una dieta rica en azúcares la concentración de espermatozoides en el eyaculado se ve disminuida. Si abusamos de la sal, la forma de los espermatozoides se ve alterada. Se sabe que consumir productos lácteos enteros no es buenos para la calidad seminal, por ejemplo, bebiendo tres vasos de leche entera al día, la calidad se ve afectada.

¿Influye nuestro peso corporal en la producción de espermatozoides?

El sobrepeso y la delgadez extrema también merman la calidad del semen y dentro del sobrepeso dos de los factores a considerar de forma capital son el perímetro de la cintura que se encuentra relacionado con una menor concentración de espermatozoides y el índice de masa corporal elevado que se encuentra relacionado con una menor concentración de espermatozoides y un menor volumen de semen.

Cómo solucionarlo

Para mejorar nuestro semen podemos tomar alimentos ricos en omega-3 y omega-6, que actúan como antioxidantes potenciando la concentración espermática y favoreciendo el movimiento de los espermatozoides para que puedan atravesar ese duro camino que han de recorrer hasta su meta, el ovulo.
Lo mejor que se puede hacer por tanto, es mantener una dieta saludable rica en verduras, frutas y pescado azul.

¿Debo seguir tomando  café si deseo tener un bebé?

Se sabe que el consumo de cafeína disminuye la concentración de espermatozoides en el eyaculado, por lo que deberemos moderar el consumo de café. Si no puedes pasar sin el café, mejor consúmelo sin cafeína.
Por otra parte existen múltiples estudios que determinan que tanto la ingesta de alcohol como el consumo de otras drogas dañan gravemente la calidad seminal.

¿Es bueno hacer deporte?

A día de hoy no existen suficientes evidencias científicas que determinen que hacer deporte de forma moderada influya sobre la calidad espermática. Sí hay algún estudio en el que se concluye que el deporte de alto rendimiento como el que realizan los corredores de fondo o los  ciclistas que recorren grandes distancias, afecta a la calidad seminal, concretamente a la morfología espermática, disminuyéndola.

Otros factores que influyen

Con respecto a la frecuencia de eyaculación está demostrado que a medida que aumenta esta, la calidad del semen se ve  favorecida.
La industria de la moda también es responsable de producir una disminución en la calidad seminal ya que en la actualidad, los varones tienden a utilizar pantalones y prendas de ropa ajustados que impiden que los testículos se refrigeren de forma óptima y por tanto, se produce una mayor muerte espermática dentro de los testículos, de modo que el porcentaje de espermatozoides vivos en el eyaculado se ve disminuido de forma importante.




Patricia Bárcena Sánchez
Eva Rodríguez Acevedo



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