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10 de enero de 2026

Microfluídica en Andrología: Hacia una Selección Espermática Biomimética y Funcional

Anabel Ruiz Castillo y Belén Zambrano Bravo

Introducción: Limitaciones de los métodos convencionales 


La obtención de espermatozoides funcionalmente competentes constituye el primer paso crítico para el éxito de cualquier tratamiento de Tecnología de Reproducción Asistida (TRA). A pesar de la sofisticación alcanzada en las técnicas de micromanipulación embrionaria, los protocolos de procesamiento seminal han permanecido prácticamente intactos durante décadas. Las técnicas convencionales, específicamente el swim-up (SU) y la centrifugación en gradiente de densidad (DGC), continúan siendo el estándar de referencia en la práctica clínica diaria (Jahangiri et al., 2023).
Aunque estas técnicas son efectivas para aislar poblaciones móviles, presentan limitaciones intrínsecas que la comunidad científica ha comenzado a cuestionar. El SU depende críticamente de muestras con alta movilidad inicial, y su eficacia disminuye drásticamente en casos de oligoastenoteratozoospermia. Por otro lado, aunque la DGC permite procesar un rango más amplio de patologías seminales, somete a los gametos a fuerzas físicas severas. Estudios recientes han corroborado que el estrés mecánico por centrifugación y la manipulación prolongada inducen la producción iatrogénica de especies reactivas de oxígeno (ROS). Este estrés oxidativo puede, paradójicamente, aumentar la fragmentación del ADN espermático (SDF) en la muestra seleccionada, comprometiendo el desarrollo embrionario posterior (Quinn et al., 2018).
En este contexto, la microfluídica emerge tanto como una alternativa tecnológica, como un cambio de paradigma hacia la biomimética. Al operar a escala micrométrica, estos dispositivos aprovechan las propiedades físicas del flujo de fluidos y el comportamiento intrínseco de los gametos, como la reotaxis, la quimiotaxis y la termotaxis, para realizar una selección más fisiológica, menos invasiva y libre de centrifugación.

Fundamentos Físicos: El régimen de bajo número de Reynolds


La ventaja fundamental de la microfluídica reside en la física de fluidos a pequeña escala. A diferencia de los métodos macroscópicos, los dispositivos microfluídicos operan bajo un régimen de flujo laminar. Este comportamiento se describe mediante el número de Reynolds (), que en el caso de los espermatozoides es extremadamente bajo () (Jahangiri et al., 2023).
En estas condiciones, las fuerzas viscosas predominan sobre las de inercia. Esto tiene dos consecuencias cruciales para la bioingeniería reproductiva: primero, elimina las turbulencias impredecibles que podrían dañar la membrana celular; y segundo, permite que corrientes de fluidos fluyan en paralelo sin mezclarse. Como se ilustra en el esquema general de estrategias (Figura 1), esto permite clasificar los espermatozoides mediante mecanismos activos (dependientes de la movilidad) o pasivos (físicos), superando la simple evaluación de densidad.



Figura 1. Esquema de las características espermáticas utilizadas en sistemas microfluídicos. Se diferencian métodos dependientes de la movilidad (reotaxis, quimiotaxis) e independientes (electroforesis, canales espirales). Fuente: Jahangiri et al. (2023).

Mecanismos de Selección: Más allá de la Motilidad


1. Selección basada en Movilidad y Resistencia ("Stamina") 
La estrategia más directa aprovecha la autopropulsión del espermatozoide. Dado que en el régimen laminar las corrientes paralelas no se mezclan, se genera una barrera fluida. Solo los espermatozoides altamente móviles son capaces de atravesar esta barrera, pasando activamente de la muestra seminal a una corriente de medio limpio, dejando atrás leucocitos, plasma seminal y restos celulares (debris) que siguen la corriente original (Jahangiri et al., 2023).

Además, se ha introducido el concepto de selección por resistencia o "stamina". En la naturaleza, el espermatozoide debe recorrer una distancia inmensa en relación con su tamaño, lo que actúa como un filtro evolutivo. Dispositivos con microcanales largos imitan esta distancia fisiológica, agotando a las células con menor capacidad metabólica. Un ejemplo destacado es el chip SPARTAN, que utiliza matrices periódicas de pilares para crear un campo de obstáculos. Este diseño obliga a los espermatozoides a recorrer trayectorias complejas, permitiendo obtener una población final con una tasa de movilidad superior al 99% y una integridad de ADN significativamente mayor (Asghar et al., 2014; Jahangiri et al., 2023).

2. Reotaxis: Navegación contra la corriente 
La reotaxis es la tendencia natural de los espermatozoides a orientarse y nadar en contra de la dirección del flujo de un fluido, un mecanismo esencial para evitar ser arrastrados fuera del tracto reproductivo femenino antes de alcanzar el ovocito. Aunque existe debate sobre si es un proceso activo (sensorial) o pasivo, la evidencia sugiere que es mayoritariamente un fenómeno físico resultante de la interacción hidrodinámica entre el movimiento del flagelo y la resistencia del fluido (Zhang et al., 2016).

Clínicamente, los espermatozoides que presentan reotaxis positiva poseen una morfología superior y menor SDF. La bioingeniería ha desarrollado diversos diseños para explotar esta propiedad (Figura 2):

Estructuras de Corral: Utilizan zonas de flujo alto para filtrar células débiles y zonas de flujo bajo ("corrales") para atrapar a los espermatozoides reotácticos (Panel D).

Biomimetismo: Diseños inspirados en las micro-ranuras y criptas del tracto femenino (Panel G), que crean zonas protegidas donde los espermatozoides de alta calidad se refugian y acumulan, imitando el almacenamiento espermático en el istmo (Jahangiri et al., 2023).
El principal desafío de la reotaxis es el bajo rendimiento (throughput), ya que requiere flujos muy lentos y controlados, lo que limita el volumen de muestra que se puede procesar en un tiempo clínico razonable.

Figura 2. Diseños microfluídicos basados en reotaxis.(A y B): Diseño microfluídico simple de tres puertos para la selección de espermatozoides basada en el comportamiento de reotaxis. (C): PRED: gota extendida de reotaxis positiva (Positive Rheotaxis Extended Drop). (D): Diseño geométrico de una estructura de "corral" para atrapar células espermáticas reotácticas. (E): Imagen de microscopio de la constricción (estrechamiento), junto con la representación gráfica y simulada del movimiento en "forma de mariposa"; muestra la correspondencia entre los resultados experimentales y la simulación del movimiento del espermatozoide. (F): Ilustración esquemática del chip RHEOLEX (RHEOtaxis quaLity indEX - Índice de Calidad de Reotaxis). (G): Representación esquemática del chip de biomimetismo reotáctico. El recuadro compara la inspiración de los micro-bolsillos (micropockets) con las micro-ranuras naturales; se muestra un renderizado artístico en 3D de la recolección de espermatozoides en estos micro-bolsillos. (H): Ilustración esquemática de una selección de espermatozoides basada en reotaxis paralelizada (para mayor volumen de procesamiento). Fuente: Jahangiri et al. (2023).

3. Guía Molecular y Térmica: Quimiotaxis y Termotaxis
En las etapas finales de la fecundación, cuando el espermatozoide se aproxima al complejo cúmulo-ovocito, existen mecanismos más sutiles que guían al espermatozoide.
Quimiotaxis: Aproximadamente el 10% de los espermatozoides capacitados responden a gradientes químicos. En humanos, la progesterona secretada por el cúmulo activa los canales de calcio CatSper, induciendo la hiperactivación flagelar. Se ha demostrado que los dispositivos en forma de "Y" pueden seleccionar espermatozoides mediante quimioatrayentes y mejorar la competencia funcional de la muestra (Xie et al., 2010).
Termotaxis: Existe un gradiente de temperatura sutil (aprox. 0,014 °C/mm) entre el istmo (más frío) y la ampolla (más caliente). Los espermatozoides termotácticos, que migran hacia el calor, poseen mayor integridad de cromatina. La microfluídica permite integrar microcalentadores para generar estos gradientes precisos, algo imposible en tubos de ensayo convencionales (Ko et al., 2018).
4. Seguimiento de bordes (Boundary following)
Los espermatozoides tienden a acumularse y nadar a lo largo de las paredes sólidas, un fenómeno conocido como boundary following. Aprovechando esto, Nosrati et al. (2014) desarrollaron un sistema de microcanales radiales (Figura 3) que aísla espermatozoides con un índice de fragmentación de ADN del 2,4%, frente al 10,9% de la muestra original. Una ventaja crítica de este diseño es que no requiere pre-procesamiento del semen, permitiendo cargar la muestra cruda directamente y evitando cualquier paso de centrifugación previo.

 

Figura 3. Selección basada en el seguimiento de bordes. (A) Un diodo espermático / resonador de anillo. (B) Chip microfluídico de separación espermática basado en seguimiento de bordes desarrollado por Nosrati et al. (C) Representación esquemática del ángulo de ataque de un espermatozoide dentro de una gota. (D) Proceso de cuatro pasos para la selección espermática de alto rendimiento (high throughput) que combina el seguimiento de bordes y el swim-up. Fuente: Jahangiri et al. (2023).


Mecanismos independientes de la movilidad
Para muestras testiculares o con inmovilidad severa, donde la selección activa no es posible, la microfluídica ofrece soluciones físicas. La electroforesis separa las células basándose en su potencial zeta (carga superficial negativa). Los espermatozoides maduros y con ADN íntegro poseen una carga neta específica (-16 a -20 mV) que permite su aislamiento mediante campos eléctricos suaves, separándolos de células inmaduras o dañadas (Ainsworth et al., 2005; Jahangiri et al., 2023).

Evaluación Crítica: Evidencia Clínica y Controversias


Es necesario analizar los resultados clínicos reales más allá de las mejoras teóricas. Existe un consenso sólido en que los dispositivos microfluídicos comerciales reducen drásticamente la fragmentación del ADN en comparación con la centrifugación convencional (Quinn et al., 2018). Sin embargo, al analizar las tasas de embarazo y nacido vivo, la literatura muestra una diversidad de resultados que impide establecer una superioridad absoluta.
Por un lado, varios estudios reportan beneficios claros. Gode et al. (2019) observaron mejoras significativas en las tasas de embarazo en curso en ciclos de inseminación intrauterina (IUI) al comparar chips microfluídicos frente a gradientes de densidad. Del mismo modo, en pacientes con fallos recurrentes de fecundación in vitro (FIV), Yildiz y Yuksel (2019) encontraron que el uso de microfluídica aumentaba significativamente las tasas de fecundación, aunque sin diferencias notables en embarazo clínico para la población general.
Por otro lado, existe una vertiente que no respalda estas mejoras en la población general. En un ensayo controlado aleatorizado con pacientes de ICSI, Yetkinel et al. (2019) reportaron un mayor porcentaje de embriones de alta calidad, pero ninguna diferencia estadísticamente significativa en las tasas de nacido vivo. Resultados similares fueron obtenidos por Quinn et al. (2022) y Kalyan et al. (2019), quienes concluyeron que, aunque la tecnología puede reducir las tasas de aborto espontáneo, no ofrece una ventaja estadística clara en los resultados clínicos finales frente a los métodos convencionales optimizados.
Esta disparidad de resultados sugiere que la microfluídica no es una solución universal, sino una herramienta de precisión. Su beneficio clínico parece maximizarse en subpoblaciones específicas, como pacientes con factor masculino severo o alta fragmentación de ADN, mientras que en pacientes con buen pronóstico su impacto podría ser marginal.

Conclusiones y Perspectivas Futuras: El concepto "ART-on-a-chip"


La microfluídica representa una evolución necesaria en la andrología clínica, permitiendo transitar de una selección pasiva basada en la densidad a una selección activa basada en la funcionalidad genómica y fisiológica. La tecnología ha demostrado su superioridad en la protección de la integridad del ADN espermático.

El futuro apunta hacia la integración de sistemas "ART-on-a-chip". Se espera un escenario donde la selección espermática, la manipulación de ovocitos, la fecundación y el cultivo embrionario ocurran secuencialmente en una única plataforma automatizada. Esto minimizaría la manipulación humana, mantendría condiciones de cultivo estables y acercaría el laboratorio de FIV a la eficiencia de la reproducción natural (Jahangiri et al., 2023).

 

Bibliografía

1. Jahangiri, A. R., Ziarati, N., Dadkhah, E., et al. (2023). Microfluidics: The future of sperm selection in assisted reproduction. Andrology, 12, 1236–1252.
2. Quinn, M. M., Jalalian, L., Ribeiro, S., et al. (2018). Microfluidic sorting selects sperm for clinical use with reduced DNA damage compared to density gradient centrifugation with swim-up in split semen samples. Human Reproduction, 33(8), 1388-1393.
3. Gode, F., Bodur, T., Gunturkun, F., et al. (2019). Comparison of microfluid sperm sorting chip and density gradient methods for use in intrauterine insemination cycles. Fertility and Sterility, 112(5), 842-848.
4. Yetkinel, S., Kilicdag, E. B., Aytac, P. C., et al. (2019). Effects of the microfluidic chip technique in sperm selection for intracytoplasmic sperm injection for unexplained infertility: a prospective, randomized controlled trial. Journal of Assisted Reproduction and Genetics, 36, 403-409.
5. Quinn, M. M., Ribeiro, S., Juarez-Hernandez, F., et al. (2022). Microfluidic preparation of spermatozoa for ICSI produces similar embryo quality to density-gradient centrifugation: a pragmatic, randomized controlled trial. Human Reproduction, 37(7), 1406-1413.
6. Yildiz, K., & Yuksel, S. (2019). Use of microfluidic sperm extraction chips as an alternative method in patients with recurrent in vitro fertilisation failure. Journal of Assisted Reproduction and Genetics, 36, 1423-1429.
7. Kalyan, E. Y., Celik, S. C., Okan, O., et al. (2019). Does a microfluidic chip for sperm sorting have a positive add-on effect on laboratory and clinical outcomes of intracytoplasmic sperm injection cycles? Andrologia, 51(10), e13403.
8. Nosrati, R., Vollmer, M., Eamer, L., et al. (2014). Rapid selection of sperm with high DNA integrity. Lab on a Chip, 14(6), 1142-1150.
9. Zhang, Z., Liu, J., Meriano, J., et al. (2016). Human sperm rheotaxis: a passive physical process. Scientific Reports, 6(1), 23553.
10. Ko, Y-J., Maeng, J-H., Hwang, S. Y., & Ahn, Y. (2018). Design, fabrication, and testing of a microfluidic device for thermotaxis and chemotaxis assays of sperm. SLAS Technology, 23(6), 507-515.
11. Xie, L., Ma, R., Han, C., et al. (2010). Integration of sperm motility and chemotaxis screening with a microchannel-based device. Clinical Chemistry, 56(8), 1270-1278.
12. Asghar, W., Velasco, V., Kingsley, J. L., et al. (2014). Selection of high-quality sperm with improved DNA integrity and chromatin compaction. Advanced Healthcare Materials, 3(10), 1671-1679.
13. Ainsworth, C., Nixon, B., & Aitken, R. J. (2005). Development of a novel electrophoretic system for the isolation of human spermatozoa. Human Reproduction, 20(8), 2261-2270.

13 de enero de 2022

Relación entre la dieta y la calidad seminal

Elena Mesa Provecho, Laura Ordóñez Cuerva, Sara Puerta Nieto


Introducción

A nivel mundial, aproximadamente el 15% de las parejas en edad reproductiva tienen problemas para lograr el embarazo. Se estima que un 35% de los casos de infertilidad son debidos al factor femenino, un 30% al factor masculino, en un 20% hay implicación de ambas partes y en un 15% las causas son desconocidas (1,2). A pesar de que estos problemas se producen a nivel mundial, se ven más acusados en determinadas regiones del mundo, específicamente en los países desarrollados e industrializados. Esto se podría explicar, en parte, por factores ambientales y del estilo de vida (2).

Existen determinados factores ambientales que afectan significativamente a la fertilidad masculina; entre ellos, el tabaco y cannabis, consumo excesivo de alcohol, estrés, exposiciones prolongadas a altas temperaturas, etc. (1). La dieta es uno de estos factores modificables que puede tener un gran impacto en la fertilidad masculina, ya que hay determinados alimentos que pueden tener un efecto beneficioso o deletéreo en la calidad seminal (2,3). Una buena adherencia a un estilo de vida saludable y un aporte de nutrientes adecuado se correlaciona con una mejor calidad espermática y mejores parámetros seminales, como el recuento de espermatozoides, la concentración y la motilidad, y una menor fragmentación del ADN (4).

Los espermatozoides tienen una capacidad antioxidante limitada, lo que hace que sean muy sensibles a los efectos perjudiciales del estrés oxidativo. Esto es consecuencia del alto contenido de ácidos grasos poliinsaturados que presentan en sus membranas celulares (5,4). El estrés oxidativo es, por tanto, uno de los principales factores que conducen a una disminución de la calidad seminal y un aumento del riesgo de infertilidad (está implicado en un 30-80% de los casos de infertilidad masculina) (1), dado que genera daños en el ADN espermático y peroxidación de los lípidos de membrana (4). El sistema antioxidante que protege al espermatozoide de los radicales libres está formado por complejos enzimáticos y otras moléculas, entre las que se incluyen la vitamina A, C, E, B, coenzima Q10, L-carnitina, glutatión y micronutrientes como zinc, selenio y cobre (4).

Tanto el consumo de productos pro-inflamatorios como un bajo consumo de alimentos potencialmente antioxidantes pueden causar un incremento del estrés oxidativo (1). Se ha visto que la suplementación adecuada con determinados antioxidantes puede ser efectiva para prevenir y tratar problemas de infertilidad en el hombre. Se ha demostrado que la mejora en las tasas de embarazo tras una terapia con antioxidantes varía entre un 11% y un 41% (4).

Hay determinadas características de la dieta que afectan negativamente a la calidad seminal y, por tanto, a la fertilidad. Gran parte de los componentes necesarios para una correcta espermatogénesis y maduración espermática se obtienen mediante la alimentación, por lo que es esencial que exista un aporte correcto y suficiente de estos elementos (1). Entre estos elementos de interés encontramos micronutrientes, vitaminas y ácidos grasos.

Micronutrientes

El zinc es un micronutriente esencial para la adecuada producción de espermatozoides, aumenta la concentración espermática, motilidad, viabilidad y, como ya se ha comentado previamente, presenta capacidad antioxidante (1).

El Selenio, al igual que el zinc, incrementa la capacidad antioxidante enzimática y también se relaciona con la motilidad y la viabilidad espermática. Tanto el exceso como la deficiencia de selenio puede provocar parámetros espermáticos anormales y, como consecuencia, trastornos de la fertilidad (1).

Otros minerales como el magnesio, calcio y cobre también son necesarios para una correcta espermatogénesis, por lo que un desajuste en el aporte de estos afectará al correcto desarrollo del proceso y, consecuentemente, a la fertilidad (1).

Vitaminas

Además de la capacidad antioxidante de las vitaminas, se ha observado que estas pueden afectar a diversos parámetros. En el caso de la vitamina C, se ha observado que tiene una asociación positiva entre su consumo y el volumen seminal además del recuento total de espermatozoides móviles (4).

Por otro lado, la vitamina D se puede considerar como un regulador de la función reproductiva; se ha observado que la presencia de receptores de la vitamina D y/o enzimas que la metabolizan pueden ser utilizados como biomarcadores para la predicción de una buena calidad seminal (4).

Ácidos grasos

Los ácidos grasos son componentes estructurales de las membranas celulares y contribuyen a mantener su fluidez y permeabilidad (6). En el caso de los espermatozoides, además, tiene una función vital en cuanto a su papel en la fusión con la membrana del ovocito y, por tanto, un efecto directo sobre la fertilidad.  El consumo excesivo de grasas saturadas y trans conducen a su acumulación en las células testiculares, afectando a la composición lipídica de las membranas plasmáticas y al proceso de espermatogénesis (4,7). Sin embargo, se ha visto que los ácidos grasos poliinsaturados pueden tener un efecto positivo sobre el recuento total de espermatozoides, la concentración y la morfología de estos. Por otro lado,  resulta igual de importante que haya una correcta relación entre los ácidos grasos poliinsaturados omega-6, como el ARA (ácido araquidónico), y los omega-3, como el EPA (ácido eicosapentaenoico). Se estima que, para producir un efecto óptimo en la salud, debemos tener un equilibrio aproximado 5:1 (ARA: EPA);  sin embargo, en la población occidental este balance omega-6/omega-3 ha llegado a alcanzar la preocupante cifra de 25:1 (8). Ante esto, nos encontramos en una situación metabólica proinflamatoria obvia, que está favoreciendo la aparición de diversas patologías.

En el caso de la fertilidad, se ha observado que este desequilibrio afecta negativamente al provocar inflamación leve, estrés oxidativo, disfunción del endotelio y aterosclerosis (1).

Existe una correlación inversa entre el consumo de carne roja y el recuento total de espermatozoides (4). Las carnes rojas son ricas en ácidos grasos saturados y ácidos grasos insaturados de la serie omega-6, por lo que un incremento en la dieta de estos alimentos puede suponer un desequilibrio de la relación omega-6/omega-3 ya comentada. Por otro lado, el consumo de pescado, rico en ácidos grasos poliinsaturados omega 3, está relacionado con un mayor recuento espermático y con un porcentaje adecuado de formas normales.

Figura 1. Factores relacionados con la nutrición que tienen un efecto beneficioso sobre la fertilidad masculina (4).

Dieta mediterránea vs Dieta occidental

No todas las dietas tienen la misma riqueza en cuanto a los nutrientes ya mencionados; en concreto, la dieta mediterránea está considerada uno de los patrones dietéticos más saludables, y está caracterizada por un alto consumo de aceite de oliva, frutas, vegetales, frutos secos, legumbres y cereales integrales, un consumo moderado de pescado, carne de ave y vino, y un bajo consumo de lácteos, carnes rojas, carnes procesadas y dulces (2). Se ha demostrado que la dieta mediterránea tiene efectos beneficiosos en varios procesos metabólicos como la inflamación, el estrés oxidativo o la resistencia a la insulina (9), todos ellos relacionados con la función espermática, de manera que tener una buena adherencia a este tipo de dieta puede mejorar los parámetros de calidad seminal (2). Sin embargo, la dieta occidental, caracterizada principalmente por ser una dieta hipercalórica, con un elevado consumo de proteínas de origen animal, grasas trans y saturadas e hidratos de carbono simples, así como una baja ingesta de fibra y ácidos grados esenciales, se relaciona con un deterioro en la calidad del semen (1). Se ha observado que hombres con una baja adherencia a la dieta mediterránea tienen casi 3 veces mayor probabilidad de tener estos parámetros alterados en comparación con hombres que siguen una dieta de tipo mediterránea (4).


Figura 2. Mediana de los parámetros de motilidad total y progresiva según la adherencia a la dieta mediterránea (2).

Índice de masa corporal

Por último, cabe destacar que existe una asociación negativa entre el incremento de la masa corporal y la calidad seminal, que se refleja en el descenso de los valores espermáticos medios y en el incremento de la frecuencia de anormalidades espermáticas (5). Sin embargo, tener un IMC (índice de masa corporal) asociado con el infrapeso también tiene un impacto negativo en la calidad seminal. Los parámetros más frecuentemente afectados por el IMC son la concentración espermática y el recuento total de espermatozoides, seguido del volumen seminal, la motilidad y la integridad de la membrana plasmática (10). Por lo tanto, la oligozoospermia es la anormalidad espermática más frecuente asociada a valores altos de IMC (5).



Figura 3. Frecuencia de pacientes con normozoospermia o oligoastenoteratozoospermia entre los pacientes agrupados según categorías de índice de masa corporal (5).

Además, las personas con obesidad generalmente tienen alteraciones en el eje hipotálamo-pituitario-gonadal, y la actividad de la aromatasa se ve incrementada. Esta enzima convierte la testosterona en estrógenos, lo que afecta en última instancia a una correcta espermatogénesis (1). Por otro lado, la infertilidad en hombres con un elevado IMC también se puede relacionar con la insensibilidad a la leptina (11), que contribuye a la reducción de la producción de testosterona en las células de Leydig y modifica la función de las células de Sertoli (4).


CONCLUSIÓN

Actualmente, en las clínicas de reproducción se tiende a acudir a tratamientos altamente complejos, con un gran coste económico y posibles efectos adversos para mejorar la fertilidad. Sin embargo, es de vital importancia hacer un buen asesoramiento sobre buenos hábitos de vida que puedan incrementar las tasas de éxito. Como se puede ver en esta revisión, la alimentación ejerce un efecto evidente sobre la calidad seminal, y un adecuado control nutricional podría ser importante en el tratamiento de la infertilidad masculina asociada a parámetros espermáticos anormales). Se ha observado que hombres con una baja adherencia a la dieta mediterránea tienen casi 3 veces mayor probabilidad de tener estos parámetros alterados en comparación con hombres que siguen una dieta de tipo mediterránea (4).

 

BIBLIOGRAFÍA

1. Skoracka, K., Eder, P., Łykowska-Szuber, L., Dobrowolska, A., & Krela-Kaźmierczak, I. (2020). Diet and Nutritional Factors in Male (In)fertility—Underestimated Factors. Journal Of Clinical Medicine9(5), 1400. https://doi.org/10.3390/jcm9051400

2. Salas-Huetos, A., Babio, N., Carrell, D., Bulló, M., & Salas-Salvadó, J. (2019). Adherence to the Mediterranean diet is positively associated with sperm motility: A cross-sectional analysis. Scientific Reports9(1). https://doi.org/10.1038/s41598-019-39826-7

3. Danielewicz, A., Przybyłowicz, K., & Przybyłowicz, M. (2018). Dietary Patterns and Poor Semen Quality Risk in Men: A Cross-Sectional Study. Nutrients10(9), 1162. https://doi.org/10.3390/nu10091162

4. Suliga, E., & Głuszek, S. (2020). The relationship between diet, energy balance and fertility in men. International Journal For Vitamin And Nutrition Research90(5-6), 514-526. https://doi.org/10.1024/0300-9831/a000577

5. Ramírez, N., Estofán, G., Tissera, A., Molina, R., Luque, E., & Torres, P. et al. (2021). Do aging, drinking, and having unhealthy weight have a synergistic impact on semen quality?. Journal Of Assisted Reproduction And Genetics38(11), 2985-2994. https://doi.org/10.1007/s10815-021-02274-2

6. Shan, S., Xu, F., Hirschfeld, M., & Brenig, B. (2021). Sperm Lipid Markers of Male Fertility in Mammals. International Journal Of Molecular Sciences22(16), 8767. https://doi.org/10.3390/ijms22168767

7. Mínguez-Alarcón, L., Chavarro, J., Mendiola, J., Roca, M., Tanrikut, C., & Vioque, J. et al. (2017). Fatty acid intake in relation to reproductive hormones and testicular volume among young healthy men. Asian Journal Of Andrology19(2), 184. https://doi.org/10.4103/1008-682x.190323

8. Cortés, E., Hidalgo, M. J., Rizo-Baeza, M. M., Aguilar, M. J., & Gil, V.. (2013). Índice elevado de ácidos grasos omega 6/omega 3 en niños con neuropatías causa o efecto. Nutrición Hospitalaria, 28(4), 1165-1170. https://dx.doi.org/10.3305/nh.2013.28.4.6584

9. Estruch, R., Ros, E., Salas-Salvadó, J., Covas, M., Corella, D., & Arós, F. et al. (2018). Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet Supplemented with Extra-Virgin Olive Oil or Nuts. New England Journal Of Medicine378(25), e34. https://doi.org/10.1056/nejmoa1800389

10. Keszthelyi, M., Gyarmathy, V., Kaposi, A., & Kopa, Z. (2020). The potential role of central obesity in male infertility: body mass index versus waist to hip ratio as they relate to selected semen parameters. BMC Public Health20(1). https://doi.org/10.1186/s12889-020-8413-6

11. Khodamoradi, K., Parmar, M., Khosravizadeh, Z., Kuchakulla, M., Manoharan, M., & Arora, H. (2020). The role of leptin and obesity on male infertility. Current Opinion In Urology30(3), 334-339. https://doi.org/10.1097/mou.0000000000000762