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12 de enero de 2026

EL PRECIO SILENCIOSO DEL CONSUMO DE DROGAS EN LA CALIDAD SEMINAL

 

El precio silencioso del consumo de drogas en la calidad del semen




¿Cómo influyen las drogas recreativas en la calidad del semen?

En las últimas décadas, la calidad del semen ha disminuido progresivamente en muchas partes del mundo. Este fenómeno no es casual sino que está estrechamente ligado a los cambios en el estilo de vida, como el aumento del estrés, la mala alimentación, el sedentarismo y el consumo de sustancias. 

La fertilidad masculina depende de una correcta producción de espermatozoides en los testículos, un proceso llamado espermatogénesis, y de que estos espermatozoides sean numerosos, móviles, con forma adecuada y con su material genético intacto. Muchos hábitos cotidianos pueden alterar este delicado equilibrio y reducir las probabilidades de lograr un embarazo. Entre los hábitos más nocivos y más extendidos en la población se encuentran las drogas recreativas.




  Figura 1: espermatogénesis.

Tabaco

El impacto del consumo del tabaco está comúnmente asociado únicamente a enfermedades pulmonares y cardíacas, pero la realidad va más allá. Fumar también daña seriamente la fertilidad masculina. El humo del tabaco contiene miles de sustancias tóxicas que llegan al torrente sanguíneo y alcanzan los testículos, entre las que se encuentran la nicotina y el benceno, entre otras. Estas sustancias aumentan el estrés oxidativo a través del aumento de las especies reactivas de oxígeno (ROS), un proceso que daña las células, incluidos los espermatozoides. (Rehman et al., 2018).

Como consecuencia, los hombres fumadores suelen presentar mayormente una disminución de la cantidad de espermatozoides, menor movilidad, aumento de espermatozoides con forma anormal y aumento del daño en el ADN espermático.

Todo esto reduce las posibilidades de fecundación y aumenta el riesgo de fallos en el desarrollo del embrión.

Cannabis

La marihuana contiene tetrahidrocannabinol (THC), una sustancia que interfiere con las hormonas que regulan la producción de espermatozoides y de testosterona. (Daniell, 2002). Además, los espermatozoides tienen receptores especiales para los cannabinoides, lo que significa que el cannabis puede actuar directamente sobre ellos.

El consumo habitual de cannabis se ha asociado con diversos factores, entre los que se encuentran: menor producción de esperma, disminución de la movilidad espermática, disminución de la viabilidad de los espermatozoides, y por tanto, alteraciones en la capacidad para fecundar el óvulo.

Alcohol

El consumo excesivo de alcohol altera profundamente el equilibrio hormonal masculino. Además de aumentar los niveles de estrógenos y reducir la testosterona, que es esencial para la producción de espermatozoides.

Además, el alcohol daña las células de Leydig, que son las encargadas de producir testosterona y de apoyar la espermatogénesis, proceso por el cual se forman los espermatozoides. (Bansal, 2013). Como resultado, los hombres que consumen alcohol en exceso suelen presentar una menor producción de espermatozoides y una peor calidad del semen. 

El alcohol no solo afecta a nivel hormonal, sino que también afecta a los espermatozoides directamente. Esta droga disminuye la movilidad de estos gametos dificultándoles su llegada al óvulo.

Otras drogas

Sustancias como la cocaína, los opioides o el MDMA (éxtasis) también afectan al sistema reproductor masculino. Estas drogas pueden: dañar directamente los testículos, alterar las hormonas reproductivas, aumentar el estrés oxidativo y provocar daño en el ADN espermático.

Concretamente los opioides y los cannabinoides pueden inhibir la hormona liberadora de gonadotropinas, GnRh, que es la hormona estimuladora de la hipófisis, la cual libera las gonadotropinas, LH y FSH, necesarias para un correcto funcionamiento de los testículos. (Sociedad Española de Fertilidad, 2026).

Estos efectos no solo reducen la fertilidad, sino que también pueden afectar a la salud del futuro bebé. Cabe destacar que el consumo de estas sustancias está más extendido entre los hombres jóvenes en edad reproductiva. (Sansone et al., 2018).

¿A qué nos referimos realmente cuando hablamos de estrés oxidativo?

Unos de los efectos nocivos que se repite en el consumo de las drogas recreativas previamente mencionadas es el estrés oxidativo. Aunque es cierto que los niveles fisiológicos de estas especies reactivas, ROS, son necesarios para una correcta capacitación espermática, si se acumulan producen estrés oxidativo, siendo este uno de los mecanismos responsables del daño espermático. Entre los daños que se producen por el exceso de ROS se encuentran la peroxidación lipídica de la membrana plasmática, disminución de la fluidez de la cola y la fragmentación del ADN espermático. (Wang et al., 2025).

Figura 2: Efectos fisiológicos y perjudiciales de ROS en el esperma.

¿Es reversible el daño?

La buena noticia es que el cuerpo tiene una gran capacidad de recuperación. En las mujeres, el número de ovocitos está predeterminado desde el nacimiento, pero en el caso de los hombres, esto no es así. La producción de espermatozoides dura unos 74 días, por lo que los cambios positivos en el estilo de vida pueden reflejarse en el semen en unos 3–4 meses.

Dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, abandonar las drogas, mejorar la dieta y hacer ejercicio moderado tienen efectos muy beneficiosos en la salud reproductiva. Entre ellos destacan el aumento del número de espermatozoides, la mejora de la movilidad, un menor daño en el ADN y por último, el aumento en la probabilidad de lograr un embarazo.

La importancia de un estilo de vida saludable

Una dieta rica en frutas, verduras, pescado, frutos secos y otros alimentos con antioxidantes ayuda a proteger a los espermatozoides del daño oxidativo. El ejercicio regular, un buen descanso y el control del estrés también contribuyen a un mejor equilibrio hormonal.

Por eso, organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud recomiendan reducir el consumo de tabaco, alcohol y drogas como una de las medidas más eficaces para proteger la fertilidad masculina y la salud reproductiva.

Nahia Estebanez y Cristina de Nicolás


Bibliografía


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Fronczak, C. M., Kim, E. D., Barqawi, A. B., et al. (2012) “ The insults of illicit drug use on male fertility”,  Journal of Andrology, 33(4), pp.515 - 528.
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Li, Y., Lin, H., Li, Y., Cao, J.. et al. (2011) “Association between socio-psycho-behavioral factors and male semen quality: Systematic review and meta-analyses”, Human Reproduction Update, 17(5), pp. 546–562.
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https://www.who.int/es/health-topics/tobacco#tab=tab_1


Rehman, S., Usman, Z., Rehman, S., et al. (2018) “Impact of cigarette smoking on male fertility”, Andrología, 50(7), e13019.
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Sansone, A., Di Dato, C., de Angelis, C., et al. (2018) “ Smoke, alcohol and drug addiction and male fertility”,  Reproductive Biology and Endocrinology, 16 (3).
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Sociedad Española de Fertilidad (2026) " Infertilidad masculina"

https://www.sefertilidad.net/?seccion=pacientesSEF&subSeccion=detalleTematico&id=UmDuZwDCXrJKKMzLO3WpgJ3YZpj6m0Vetq9BJeXaNAw

Wang, H., Li, Y., Zhang, X., Chen, J., & Liu, H. (2025). “Oxidative stress–induced sperm dysfunction and male infertility”. Frontiers in Endocrinology, 16, 1520835. https://doi.org/10.3389/fendo.2025.1520835





IMPACTO DE LAS DROGAS RECREATIVAS EN LA CALIDAD SEMINAL


          Impacto de las drogas recreativas en la calidad seminal

En las últimas décadas, la calidad seminal ha experimentado un marcado deterioro, en gran medida atribuible a cambios en el estilo y la calidad de vida. Se estima que aproximadamente el 15 % de las parejas en edad reproductiva presentan problemas de infertilidad, y que en cerca de la mitad de estos casos, la infertilidad masculina actúa como causa principal o como factor contribuyente (Sharlip et al., 2002). Entre los determinantes más relevantes se incluyen la obesidad, los hábitos dietéticos, el estrés, el tabaquismo y el consumo de alcohol. Estos factores pueden comprometer la motilidad, la morfología y la integridad del ADN espermático, así como alterar la regulación endocrina de la función reproductiva.

Diversas sustancias de uso recreativo, como el tabaco, el cannabis y el alcohol, se han vinculado directamente con la infertilidad masculina (Fronczak et al., 2012). Los mecanismos implicados abarcan efectos citotóxicos directos, modificaciones en los niveles de cortisol, alteraciones en la secreción de GnRH, atrofia testicular, hiperprolactinemia, incremento del estrés oxidativo, mayor aromatización de la testosterona e hiperactivación espermática, todos ellos responsables de cambios adversos en los parámetros seminales (Emanuele et al., 1998; Fronczak et al., 2012). Además de las alteraciones clásicas en los parámetros seminales, el consumo de drogas recreativas se ha asociado con un aumento de la fragmentación del ADN espermático y modificaciones epigenéticas, lo que podría comprometer no solo la fertilidad masculina, sino también el desarrollo embrionario y los resultados reproductivos (Sansone et al., 2018).

Numerosas investigaciones indican que el consumo de sustancias recreativas es especialmente prevalente en varones jóvenes en edad reproductiva, lo que incrementa su relevancia clínica en el contexto de la infertilidad masculina (Sansone et al., 2018). En conjunto, el consumo de drogas recreativas se asocia con alteraciones significativas en la espermatogénesis, así como en la motilidad y la morfología de los espermatozoides. Tal como se muestra en la Figura 1, estas sustancias ejercen su efecto mediante vías hormonales, citotóxicas y oxidativas que repercuten negativamente en la fertilidad masculina. 

Además de los mecanismos hormonales y citotóxicos descritos, evidencias recientes señalan la implicación de vías neuroquímicas y oxidativas en el deterioro de la función espermática inducido por determinadas drogas recreativas. En este contexto, el receptor N-Metil-D-Aspartato (NMDA), tradicionalmente asociado al Sistema Nervioso Central, ha sido identificado en espermatozoides humanos, localizándose principalmente en la región flagelar, donde participa en la regulación de la motilidad, la capacitación y la reacción acrosómica mediante el control de la concentración intracelular de Calcio (Li et al., 2021). 

Sustancias como la ketamina, que actúa como antagonista no competitivo del receptor NMDA, inhibe su activación fisiológica, provocando una disminución significativa de la entrada de Ca²⁺ en el espermatozoide. Esta alteración conduce a una reducción de la motilidad progresiva, de la capacidad de penetración y de los procesos clave para la fecundación, como la capacitación y la reacción acrosómica. Estudios experimentales han demostrado que la activación del receptor NMDA mediante su ligando fisiológico puede revertir parcialmente estos efectos adversos, lo que confirma su papel funcional en la regulación de la actividad espermática humana.

Paralelamente, el bloqueo del receptor NMDA y la alteración de la homeostasis del Ca²⁺ intracelular favorecen un aumento de la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS). Si bien es cierto, niveles fisiológicos de ROS son necesarios para algunos procesos normales, como la capacitación espermática, pero, su acumulación excesiva induce estrés oxidativo, uno de los principales mecanismos responsables del daño espermático. El exceso de ROS provoca peroxidación lipídica de la membrana plasmática, disminución de la fluidez de la cola espermática, alteraciones mitocondriales y un incremento de la fragmentación del ADN espermático, comprometiendo tanto la fertilidad masculina como la calidad genética del embrión (Wang et al., 2025).

En conjunto, la disrupción de la señalización mediada por el receptor NMDA y el incremento del estrés oxidativo constituyen mecanismos interrelacionados mediante los cuales determinadas drogas recreativas ejercen efectos deletéreos sobre la función y la integridad de los espermatozoides. Estos hallazgos refuerzan la importancia de considerar no sólo los efectos hormonales y tóxicos clásicos, sino también las alteraciones neuroquímicas y oxidativas en la evaluación del impacto de las drogas recreativas sobre la fertilidad masculina.





     Figura 1. Efectos del consumo de drogas recreativas sobre los espermatozoides. Li et al. (2011).


Tipos de drogas recreativas y su implicación en la calidad seminal

En cuanto al consumo del tabaco, este afecta negativamente tanto al proceso de espermatogénesis, así como a la calidad seminal. (Rehman et al., 2018). Concretamente, esta sustancia está relacionada con una disminución del volumen seminal y del recuento total de espermatozoides, así como alteraciones de la morfología y la motilidad normal. Se estima que 1300 millones de personas de todo el mundo consumen productos de tabaco según la Organización Mundial de la Salud.

 

El consumo de tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo de la marihuana, tiene efecto negativo en la segregación de las hormonas LH y FSH, así como sobre la producción de testosterona y la espermatogénesis. (Daniell, 2002). Además, también afecta a la motilidad y a la viabilidad de los espermatozoides. Es por eso por lo que los receptores cannabinoides CB1 y CB2 se han descrito como reguladores de la actividad espermática. Estudios recientes han demostrado cómo estos receptores cannabinoides se expresan no solo en el eje hipotálamo-hipófisis-gonadal, sino también en células testiculares y en los propios espermatozoides, lo que explica el impacto directo del cannabis sobre la función espermática y la capacidad fecundante (Sansone et al., 2018).

 

Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol produce un aumento de los niveles de estrógenos y una reducción en los niveles de testosterona. (Bansal, 2013). Esto se debe al daño producido por el alcohol sobre las células de Leydig, responsables del soporte de la espermatogénesis, y la alteración del eje hipotálamo hipófisis gonadal, siendo los jóvenes en edad reproductiva los potenciales consumidores. Dado que la producción y la calidad del esperma dependen del equilibrio hormonal adecuado, cada uno de estos factores puede tener un efecto negativo sobre la calidad espermática.

 

Además del tabaco, el cannabis y el alcohol, otras drogas recreativas como la cocaína, los opioides y el MDMA han sido relacionadas con alteraciones en la espermatogénesis, daño testicular y disminución de la calidad espermática, principalmente a través de mecanismos de toxicidad directa y estrés oxidativo (Sansone et al., 2018). Como se muestra en la Figura 2, las drogas recreativas actúan a distintos niveles del sistema reproductor masculino, comprometiendo tanto la regulación hormonal como la función y la integridad de los espermatozoides.

 

 

Figura 2. Principales mecanismos mediante los cuales el consumo de drogas recreativas afecta a la fertilidad masculina, incluyendo alteraciones hormonales, estrés oxidativo y daño directo sobre la espermatogénesis y la función espermática. (Sansone et al,. 2018).


Conclusión

Los efectos adversos sobre la fertilidad masculina, incluyendo alteraciones en la calidad y cantidad de espermatozoides, pueden revertirse parcialmente mediante cambios en el estilo de vida. Estrategias como la adopción de una dieta equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico y el manejo adecuado del estrés han demostrado favorecer la recuperación espermática y mejorar los resultados de las técnicas de reproducción asistida. Estos cambios se reflejan en un aumento de la calidad espermática en aproximadamente 3-4 meses desde el principio del tratamiento. Esto se debe a la duración de la espermatogénesis, que ronda los 74 días aproximadamente. 


Además, la evidencia indica que la suspensión del consumo de drogas recreativas, así como la reducción del consumo de tabaco y alcohol, constituye una de las medidas preventivas más eficaces para minimizar el daño testicular y mejorar la fertilidad. Aunque la reversibilidad completa del daño espermático aún no está totalmente documentada, diversos estudios sugieren que incluso cambios moderados en los hábitos de vida pueden tener un impacto positivo significativo en la calidad del semen. Por ejemplo, se ha observado que hombres que adoptan un patrón de alimentación rico en antioxidantes y reducen la exposición a sustancias tóxicas presentan mejoras en la motilidad y morfología espermática en un periodo relativamente corto. En consecuencia, la implementación de estrategias de salud integral y la educación sobre hábitos de vida saludables no solo son útiles para los hombres que buscan concebir, sino que también representan una intervención preventiva importante en el manejo de la infertilidad masculina, respaldada por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud.



Nahia Estebanez y Cristina de Nicolás.

 

 

Bibliografía


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https://doi.org/10.3390/ijms222212370


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