15 de diciembre de 2019

Competición espermática entre las diferentes sociedades animales


Introducción

La selección sexual hace referencia a la acción de seleccionar ciertas características relacionadas con el fin de incrementar el éxito reproductivo y el número de descendientes. Existen dos tipos de selección sexual: la precópula, aquella que acontece en el cortejo, antes del apareamiento; y la selección sexual postcópula, la cual ocurre en el tracto reproductor de la hembra y a la que contribuye la competición espermática (Clutton-Brock, 2017).

El éxito reproductivo de los machos depende de la cantidad de hembras a las que fertilicen, sobre todo en aquellas especies donde la fecundación es interna. No obstante, para ello, tienen que ser seleccionados previamente por la hembra (selección precópula). Esta elegirá al macho con el que reproducirse en base a caracteres sexuales secundarios que presenten los individuos del sexo opuesto, como la exuberante cola del pavo real (Clutton-Brock et al., 2006). Por consiguiente, los machos de diversas sociedades tienen que competir entre ellos para ser seleccionados por las hembras.

Por otro lado, existen diversos comportamientos entre los machos para evitar que otros se reproduzcan con la misma hembra. Algunos como la guarda de la hembra, las cópulas constantes o la generación de un tapón en el orificio genital de la hembra tras la cópula, entre otras (Edward y Champman, 2011; Soler, 2009). Sin embargo, no todas las sociedades de mamíferos siguen este patrón.

Las sociedades animales se pueden clasificar dependiendo del número y del sexo de los individuos de su misma especie con los que se apareen:

- Monogamia: una hembra y un macho.

- Poligamia: la cual se subdivide en poliginia (un macho y muchas hembras) y poliandria (una hembra y muchos machos.

- Poliginandria: varias hembras y varios machos cuyos cuidados parentales los aportan ambos sexos, especialmente las hembras en mamíferos.

- Promiscuidad: grupo de machos y grupo de hembras, sin cuidados parentales.

Dependiendo del tipo de sociedad, la competición entre machos será menor o incluso puede que  inexistente (Soler, 2009).


Competición espermática
Según la teoría de la selección natural de Charles Darwin, definida en su libro “El origen de las las especies” de 1859, los individuos presentan variabilidad genética debido a los cambios producidos en el ambiente, de tal forma que, a través de las mutaciones, el rasgo que más se adapte a las nuevas características del entorno será seleccionado. De esta teoría se deduce, que las características del esperma también habrán sido seleccionadas mediante selección natural, adaptándose a las modificaciones del entorno, en este caso, el aparato reproductor de la hembra. De este modo, habrían ido adquiriendo sus diferentes características como: tamaño, morfología, concentración espermática en el eyaculado etc. 

De la lucha entre machos por conseguir mayor cantidad de fecundaciones, ha surgido lo que se conoce como competición espermática. Cohabitando eyaculados de varios machos en el aparato reproductor de la hembra y según las teorías preponderantes, solo aquellos espermatozoides que se encuentren en mayor proporción, o sean más veloces, entre otras características, serán los que consigan fertilizar los óvulos y tener una mayor descendencia (Tourmente et al., 2015). Al tratarse de un mecanismo de selección natural muy directamente ligado con la reproducción, estas características serán seleccionadas de forma vertiginosa, produciéndose una rápida evolución del rasgo. Esto evidencia el importante papel de este mecanismo en la divergencia de la población y, en última instancia, en la especiación. 


En algunas ocasiones, el tamaño de los espermatozoides puede suponer una gran ventaja adaptativa, ya que un flagelo más largo confiere mayor velocidad de desplazamiento y por tanto más posibilidades de localizar primero al gameto femenino. En otras ocasiones, resulta primordial generar un mayor número de competidores para aumentar las posibilidades de fecundación (Tourmente, del Barco y Roldan, 2015). Partiendo del hecho de que cada macho tiene un presupuesto energético limitado, comprometido con la producción espermática, los modelos teóricos predicen que un incremento en el número de espermatozoides debe ser compensado disminuyendo su tamaño y viceversa. 

Por este motivo, Tourmente y sus colaboradores trataron de comprobar si en la competición espermática se prioriza el número o el tamaño de las células, o si se produce una compensación entre ambos rasgos, teniendo en cuenta que los recursos energéticos son limitados (Tourmente et al., 2015). Los resultados obtenidos tanto en mamíferos euterios (placentarios) como metaterios (marsupiales) mostraron una tendencia a maximizar el número de espermatozoides cuando la competición espermática entre machos es alta. No obstante, no se encontró ninguna relación significativa que pudiera estar indicando una compensación entre el número y el tamaño de los espermatozoides en ninguna de las dos clases de mamíferos. De este modo, la maximización de estos rasgos podría ocurrir por diversos motivos en las diferentes etapas de la vida del esperma, por ejemplo, debido a la posible influencia de los presupuestos energéticos requeridos en las diferentes etapas de su formación. Aún así, varios estudios han hallado una correlación negativa entre el tamaño corporal y el espermático, es decir, a mayor tamaño corporal, menor tamaño del espermatozoide (Ver Figura 1). Esto parece ser consecuencia de las diferencias en las tasas metabólicas específicas de la masa (metabolismo bajo en especies de gran tamaño corporal y alto en especies de tamaño corporal reducido) (Gomendio, Tourmente y Roldan, 2011; Tourmente, Gomendio y Roldan, 2011a).



Figura 1. La imagen muestra las diferencias de tamaño entre los espermatozoides de un toro (Bos taurus) y un hámster chino (Cricetulus barabensis). Siendo el del roedor cinco veces mayor.Recuperado de https://xurl.es/tama%F1o

Dependiendo de los niveles de competición espermática, las especies podrían invertir más energía en unas etapas u otras de la formación del espermatozoide, de tal forma que se dé mayor prioridad al número o al tamaño. Esto es importante porque en mamíferos, los rasgos estudiados tienen diferentes ventajas adaptativas en diferentes momentos del proceso. En los testículos, los procesos celulares que determinan el número de espermatozoides son diferentes de los que influyen en el tamaño de las células. Así, en una primera etapa, cuando los espermatozoides son depositados en el tracto femenino (vagina-útero), el número tiene un papel importante. Sin embargo, en las últimas etapas, cuando el espermatozoide tiene que nadar activamente a través del oviducto para alcanzar al óvulo y participar en la fecundación, es esencial la velocidad, la cual está muy influenciada por la longitud del flagelo.

No obstante, estudios previos en primates y roedores hallaron resultados opuestos (Gomendio y Roldan, 1991). Así, descubrieron que los machos que conviven con hembras promiscuas (donde la competición espermática es elevada) tienden a producir espermatozoides de mayor tamaño y más veloces (velocidad curvilínea (VCL) >75µm/s). Por otra parte, numerosos estudios comparativos y empíricos sobre anfibios (Byrne et al., 2003), peces (Boschetto et al., 2011), aves (Lüpold et al., 2009), y mamíferos (Gomendio y Roldan, 2008), indican que existe una correlación positiva entre la competición espermática y la longitud de los espermatozoides y, por consiguiente, con la motilidad.


Baja competición espermática
En sociedades monógamas como las de Pyrrhula pyrrhula (ave del orden paseriforme) o Bandicota indica (roedor), existen bajos niveles de competición espermática entre machos, por lo que la presión selectiva sobre los espermatozoides disminuye, así como la inversión energética. De este modo, se observa una pérdida de calidad espermática y un descenso en sus concentraciones (Breed et al., 2007). Las especies mencionadas presentaban, sin comprometer su fertilidad: testículos pequeños en relación con la masa corporal, poblaciones heterogéneas de esperma y eyaculaciones de baja calidad con muchas alteraciones morfológicas como núcleo elipsoide, morfología de la cabeza irregular (Ver Figura 2), cromatina desorganizada o dispersa y una pieza intermedia corta. Estas modificaciones morfológicas serían el resultado de la supresión de etapas finales de la espermatogénesis y el mantenimiento de una morfología inmadura en relación con la evolución hacia el ahorro energético (Breed et al., 2007). 



Figura 2. Micrografías electrónicas de barrido de cabezas de espermatozoides de algunas especies de roedores (a) Aethomys chrysophilus, y (b–e) Aethomys ineptus. Se puede observar la variabilidad morfológica intraespecífica de las cabezas de los espermatozoides de la especie Aethomys ineptus. Líneas de barra: (a) = 2.5 μm; (b – e) = 4 μm. (Breed et al., 2007)


La sociedad humana también se considera monógama, con cierta tendencia a la poliginia, por lo que la competición espermática está bastante limitada. Este concepto podría estar reflejado en la baja calidad del esperma de la especie humana (Homo sapiens), pues la World Health Organization estableció en 2010 el límite de referencia inferior de espermatozoides con formas normales en un 4% (WHO, 2010). Un estudio relativamente reciente, plantea el hecho de que los hombres han podido desarrollar adaptaciones conductuales para la prevención de cópulas extraconyugales (por ejemplo, conductas  relacionadas con la sobreprotección de la pareja) y así, poder evitar la competición espermática de otros machos. Se sugiere que el gasto energético en mantener a la pareja, es inversamente proporcional a la calidad del esperma. Para ello, desarrollaron un estudio en el que se examinó el semen de 45 hombres y se realizaron varias preguntas acerca de sus comportamientos relacionados con el mantenimiento de la pareja. El estudio mostró, que aquellos que realizaron más comportamientos como los descritos, producían eyaculaciones de menor calidad, con una menor concentración de esperma y un menor porcentaje espermatozoides móviles (Leivers, Rhodes y Simmons, 2014).

Variación espermática entre especies
Las particularidades morfológicas y funcionales de los espermatozoides han evolucionado gracias a la selección sexual, donde ha resultado relevante la competición espermática. Generalmente, impide la reproducción entre miembros de diferentes especies debido a la divergencia generada (Birkhead, 2000). Aunque los espermatozoides varían considerablemente en la forma de la cabeza y el acrosoma, la fuente de variación más obvia es la longitud de la cola o el flagelo. El rango oscila entre las diferentes clases, desde los 28 µm del puercoespín crestado (Hystrix cristata) hasta los 60.000 µm de la mosca de la fruta (Drosophila bifurca).

Un caso peculiar es el de las aglutinaciones de espermatozoides, pues no presentan los mismos efectos en todas las especies. Así pues, un porcentaje elevado de las aglutinaciones de esperma en el ser humano pueden ser causa de infertilidad, mientras que en otras especies de insectos (escarabajo molinero, Tenebrio molitor) o mamíferos marsupiales (zarigüeya, Didelphis virginiana) puede resultar beneficioso e incluso incrementar la motilidad progresiva. En humanos se ha demostrado que la adhesión de espermatozoides dificulta su motilidad progresiva, por lo que tendrán dificultades para avanzar por el tracto reproductor femenino y por tanto, será más difícil que se produzca la fecundación. La unión puede darse en la cabeza o pieza media, pero también puede producirse aglutinación en el flagelo (Guzick et al, 2001)

Conclusiones
- Es probable que la competición espermática también desempeñe un papel importante en la divergencia de la población y, en última instancia, en la especiación.

- Tanto en mamíferos euterios (placentarios) como metaterios (marsupiales), la competición espermática maximiza el número de espermatozoides frente al tamaño. Sin embargo los resultados no son concluyentes, pues estudios previos en primates y roedores hallaron pruebas contradictorias.

- La cantidad de energía que cada especie dedica a la producción espermática varía. Por esta razón, hay momentos del proceso de fecundación en los que podría ser más importante el número y en otros el tamaño de los espermatozoides.

-En sociedades monógamas donde la competición espermática entre machos es infrecuente, se observa una notable pérdida de calidad espermática, sin comprometer la fertilidad de los machos.

-Aunque existe una gran variabilidad entre los espermatozoides de distintas especies, la fuente de variación más obvia es la longitud del flagelo. Asimismo, dichas variaciones podrían resultar beneficiosas o desfavorables en función de la especie estudiada.

Bibliografía

Bauer M., Breed W. G. (2006). Variation of sperm head shape and tail length in species of Australian hydromyine rodent: The spinifex hopping mouse, Notomys alexis. Reprod Fertil Dev. 18(7), 797-805.

Boschetto C., Gasparini C., Pilastro A. (2011). Sperm number and velocity affect sperm competition success in the guppy (Poecilia reticulata). Behav Ecol Sociobiol. 65(4), 813-821.

Breed W. G., Bauer M., Wade R., Thitipramote N., Suwajarat J., Yelland L. (2007). Intra-individual variation in sperm tail length in murine rodents. J Zool Lond. 272(3):299-304. 

Byrne P. G., Simmons L. W., Roberts J. D. (2003). Sperm competition and the evolution of gamete morphology in frogs. Proc R Soc Lond B. 270(1528), 2079-2086.

Clutton-Brock, T. (2017, September 19). Reproductive competition and sexual selection. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, Vol. 372. https://doi.org/10.1098/rstb.2016.0310

Clutton-Brock, T. H., Hodge, S. J., Spong, G., Russell, A. F., Jordan, N. R., Bennett, N. C., & Manser, M. B. (2006). Intrasexual competition and sexual selection in cooperative mammals. Nature. 444(7122), 1065–1068.

Darwin, Charles. 1859. On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life. London: John Murray.

Edward, D. A., & Chapman, T. (2011, December). The evolution and significance of male mate choice. Trends in Ecology and Evolution, Vol. 26, pp. 647–654. https://doi.org/10.1016/j.tree.2011.07.012.

Gomendio M., Roldan E. R. (1991). Sperm competition influences sperm size in mammals. Proc Biol Sci. 243(1308):181-185.

Gomendio M, Roldan E. R. (2008). Implications of diversity in sperm size and function for sperm competition and fertility. Int J Dev Biol. 52(5-6), 439-47.

Gomendio, M., Tourmente, M. & Roldan, E.R.S. (2011). Why mammalian lineages respond differently to sexual selection:metabolic rate constrains the evolution of sperm size.Proc.R. Soc. Lond. B Biol. Sci.278: 3135–3141.

Guzick, D. S., Overstreet, J. W., Factor-Litvak, P., Brazil, C. K., Nakajima, S. T., Coutifaris, C., &; Xu, D. (2001). Sperm morphology, motility, and concentration in fertile and infertile men. New England Journal of Medicine, 345(19), 1388-1393.

Leivers, S., Rhodes, G., & Simmons, L. W. (2014). Sperm competition in humans: mate guarding behavior negatively correlates with ejaculate quality. PloS one, 9(9), e108099.

Lüpold S., Calhim S., Immler S., Birkhead T.R. (2009). Sperm morphology and velocity in passerine birds. Proc Biol Sci. 276(1659), 1175–1181.

Leivers, S., Rhodes, G., & Simmons, L. W. (2014). Sperm competition in humans: Mate guarding behavior negatively correlates with ejaculate quality. PLoS ONE, 9(9). https://doi.org/10.1371/journal.pone.0108099.

Soler, M. (2009). Adaptación del comportamiento: comprendiendo al animal humano. Madrid: Editorial Síntesis.

Tourmente, M., del Barco Trillo, J., & Roldan, E.R.S. (2015). No evidence of trade-off in the evolution of sperm numbers and sperm size in mammals. Journal of
Evolutionary Biology. 28: 1816-1827.

Tourmente, M., Gomendio, M. & Roldan, E.R.S. (2011a). Mass-specific metabolic rate and sperm competition determine sperm size in marsupial mammals.PLoS ONE6: e21244.

World Health Organization. (2010) WHO Laboratory Manual for the examination and processing of human semen. Cambridge: Cambridge University. Fifth Edition.



Máster Universitario en Biología y Tecnología de la Reproducción

Realizado por: 

Laura Romero Soriano
Marina Linares Rodríguez
Irene Leonés Baños
Ángela Niño Caballero


14 de diciembre de 2019

Desarrollo de un nuevo dispositivo para la selección espermática que emplea el uso de progesterona y distancia



            En los últimos años, el número de parejas que se someten a técnicas de fertilidad asistida para lograr la concepción se ha incrementado. Los motivos por los que acuden son diversos, pero se pueden agrupar en cuatro grupos: Infertilidad de origen femenina, por ejemplo, una endometriosis, es decir localización de tejido endometrial en un sitio diferente al útero como puede ser el ovario; infertilidad de origen masculina, paciente con incapacidad para eyacular; de origen mixto, tanto la mujer como el varón presentan alteraciones; o infertilidad sin causa aparente, en la cual los resultados no muestran alteraciones.


            En todos estos casos será necesario realizar la fertilización en forma artificial. Las técnicas destinadas para ello se las agrupan en baja complejidad o alta complejidad. El primer grupo corresponde a la inseminación intrauterina, que se realiza de forma rutinaria en el consultorio. En el segundo grupo será necesario pasar por quirófano para realizar la recuperación de los ovocitos de la mujer, efectuar la fertilización en el laboratorio y posteriormente llevar a cabo la transferencia de embriones.

            Independientemente de la técnica utilizada siempre será necesario preparar el gameto femenino, óvulo, y el gameto masculino, espermatozoide. A lo largo de los años se han ido perfeccionando las técnicas para acondicionar la muestra obtenida del varón, para poder emplearla en reproducción asistida.

            En la naturaleza, luego de que el varón eyacule en la vagina, los espermatozoides tendrán que viajar a lo largo del tracto reproductor hasta llegar a la trompa de Falopio, donde se producirá la fecundación. Los mismos serán guiados por una hormona femenina,  la progesterona, que tiene actividad de quimiotaxis, es decir  que es capaz de dirigir el recorrido de los espermatozoides. Durante este trayecto se llevará adelante un proceso que se conoce como capacitación, que tendrá por objetivo permitir que el espermatozoide sea capaz de fecundar el ovocito.

            También se sabe, que aquellos espermatozoides que presenten alteraciones tendrán menos posibilidades de realizar una fecundación exitosa y por lo tanto conseguir una gestación. Las alteraciones más relevantes son: morfología, quiere decir que la estructura de la célula no es la adecuada, por ejemplo, que tenga dos colas; motilidad, que es la capacidad para trasladarse; y también daño en el ADN, por lo tanto, el material genético se vería afectado.

            La muestra en el laboratorio debe ser procesada para imitar el proceso de capacitación y, a su vez, descartar aquellos que presenten alguna de las alteraciones antes mencionadas. Existen diversas alternativas para conseguir esto, como puede ser el gradiente de densidad, que consiste en recuperar aquellos espermatozoides con capacidad de atravesar un medio cada vez más denso; swim up, donde seleccionamos aquellos que son capaces de llegar a la superficie. También existen  técnicas más modernas como pueden ser: unión al ácido hialurónico (componente presente en los ovocitos), microfluídica (uso de canales microscópicos que simulan el recorrido del espermatozoide por el tracto genital femenino) y columnas de Anexina V (molécula que se une a los espermatozoides con daño en el ADN). Sin embargo, aún cuando  todas ellas persiguen el objetivo de recuperar espermatozoides capacitados e idealmente sin alteraciones, ninguna intenta emular lo que ocurre en la naturaleza.

            Aunque esto podría estar quedando en el pasado, ya que el grupo de investigación dirigido por Kun Li (U. de Zhejiang) ha diseñado un dispositivo que asemeja el tracto genital femenino. 




 Como se puede apreciar en la figura 1., el dispositivo es de un material plástico que no genera toxicidad y sus dimensiones son similares a las del tracto genital de la mujer.  Podemos observar un pocillo A, que imitaría a la vagina, dos pocillos F y G que corresponden a los ovarios y los canales que comunican dichos pocillos serían las trompas de Falopio y el resto el útero.

El dispositivo se carga con una mezcla de agar y quimioatrayentes, que simulan la progesterona. A continuación, en el pocillo A se coloca la muestra de semen, se la deja correr por un tiempo aproximado de 150 minutos hasta que alcanza los pocillos F y G. Luego, aquellos espermatozoides que hayan llegado a su destino serán utilizados para las técnicas de reproducción asistida. (Figura 2)


Hasta el momento las pruebas realizadas han sido alentadoras, porque se demostró que con el dispositivo mejora la selección espermática dado que los espermatozoides que llegan al final tienen mayor motilidad y son morfológicamente normales, a diferencia de las otras técnicas que actualmente se encuentran en uso de forma rutinaria. 

            También es importante destacar que no se incrementó el daño de ADN, ni se produjo una mayor cantidad de apoptosis, muerte celular programada; circunstancias que ponen de manifiesto que la técnica no sería dañina para la muestra procesada.

            Por último, es una técnica sencilla de realizar y de bajo costo, dado que los dispositivos son económicos de fabricar, con la ventaja adicional que no es necesario capacitar a los técnicos para que puedan utilizarlos. El inconveniente que presentan es que solo pueden ser empleados en aquellos varones que tengan una determinada concentración de espermatozoides en su eyaculado y que la movilidad de estos no sea nula, de lo contrario la muestra no podrá ser aprovechada.

            Si bien son necesarias mayores pruebas para demostrar su eficiencia, esperamos encontrar este dispositivo en los laboratorios de fertilidad asistida dentro de poco tiempo, para su uso rutinario en la selección de espermatozoides.


Bibliografía.  

Berguera, A., de la Orden Rodríguez, M., Martínez, J. V., Fernández, P. J. & Rubio, J. M. (19 de Julio de 2014). Evaluación de dos métodos de capacitación espermática (swim-up y gradientes) mediante el estudio de la morfología, madurez y fragmentación del DNA de los espermatozoides en muestras destinadas a IA. Revista Asebir. Recuperado de: https://revista.asebir.com/evaluacion-de-dos-metodos-de-capacitacion-espermatica-swim-up-y-gradientes-mediante-el-estudio-de-la-morfologia-madurez-y-fragmentacion-del-dna-de-los-espermatozoides-en-muestras-destinadas-a-ia/
                           
Li K., L R., Ni Y., Sun P., Liu Y., Zhang D & Huang H. (2018). Novel distanceprogesteronecombined selection approach improves human sperm quality. Journal of Translational Medicine 16:203. https://doi.org/10.1186/s12967-018-1575-7






Selección espermática: nuevo método mediante progesterona y distancia


Introducción

El 30℅ de las parejas que recurren a las técnicas de reproducción asistida para conseguir un embarazo presenta infertilidad masculina (Marzano et al., 2019). En la rutina de laboratorio el estudio de la fertilidad masculina se realiza mediante la evaluación de los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como son volumen de eyaculado, concentración espermática, morfología y motilidad (OMS, 2010) y según los valores obtenidos se recurre a la aplicación de fecundación in vitro convencional (FIV) o inyección espermática intracitoplasmática (ICSI). En este artículo vamos a realizar una revisión de las técnicas de selección espermática disponibles para seleccionar los espermatozoides con mejor calidad, desde las técnicas más convencionales como gradientes y swim-up hasta las más novedosas como microfluídica o el uso de progesterona.

Centrifugación por gradiente de densidad

Los gradientes de densidad consisten en la centrifugación del semen dispuesto en la superficie de soluciones con diferentes densidades, como por ejemplo 45% y 90% a 400g durante 20 minutos. De esta manera se seleccionarán los espermatozoides por su densidad y se recogerán del pellet resultante tras la centrifugación. Tanto esta técnica como Swim-up (explicada a continuación) son de uso rutinario en los laboratorios de reproducción pero presentan inconvenientes como el aumento de fragmentación en el ADN de los espermatozoides. En el estudio realizado por Muratori et al., 2019 se evaluó el porcentaje de daño en el ADN de los espermatozoides sometidos a Gradiente de densidad y swim-up, obteniendo como resultado un aumento del 60% y del 40% del daño de ADN en los espermatozoides.



Swim-up

Es una técnica que consistente en depositar la muestra de semen en el fondo del tubo y añadir en la parte superior medio de cultivo. Después se centrifuga a 250g durante 10 minutos y se elimina el sobrenadante. A continuación, se añade nuevo medio de cultivo y se incuba entre 20 minutos y 1 hora para que los espermatozoides depositados en el fondo puedan ascender. De esta manera, se recogen de la capa superficial los espermatozoides con mejor motilidad y morfología (Berguera et al., 2014; Marzano et al., 2019). Como se comentó anteriormente,  el swim-up es una técnica muy usada pero que aumenta la fragmentación del ADN en espermatozoides.




PICSI

Es una técnica basada en el uso de ácido hialurónico (HA) como método de selección espermática. El ácido hialurónico es un glicosaminoglicano que se encuentra presente tanto en el moco cervical como en las células del cúmulo. Además, cabe destacar que los espermatozoides presentan receptores para ácido hialurónico por lo que aquellos que se unen a HA se encontrarán en estado de madurez, lo que permitirá que sean usados en las técnicas de TRA.  Se han realizado varios estudios sobre la efectividad de esta técnica, entre ellos el de Kim et al., 2019, donde se estudian 152 parejas con infertilidad masculina. En este estudio la infertilidad se debía a teratozoospermia con menos de 1% de espermatozoides con formas normales. De las 152 parejas, 77 fueron sometidas a PICSI, es decir, selección de espermatozoides mediante HA y realización de ICSI. Los resultados de este estudio muestran un aumento de las tasas de fecundación y de embriones de buena calidad en comparación a la selección a microscopio de solo por morfología y motilidad y realización posterior de ICSI.



Microfluídica


El método de microfluídica está basado en el recorrido que deben realizar los espermatozoides por el tracto genital femenino. De esta forma, se ha desarrollado un chip compuesto de microcanales para seleccionar aquellos espermatozoides que presentan mayor motilidad y menor porcentaje de anomalías, como fragmentación del ADN. (Berguera et al., 2014). Los métodos de selección espermática mediante microfluídica se pueden dividir según usen mecanismos activos o pasivos de selección. Los métodos activos están basados en el uso de gradientes químicos, electroforesis o flujos, mientras que los métodos pasivos seleccionan los espermatozoides en base a su motilidad únicamente. Cabe destacar que esta técnica es no invasiva y muestra mejores resultados en la vitalidad, motilidad y morfología en comparación a las técnicas de centrifugación y swim-up. (Nosrati et al., 2017).



Columnas de Anexina V (MACS)

MACS es una técnica que consistente en la incubación de los espermatozoides con microperlas funcionalizadas con Anexina V. Durante esta incubación aquellos espermatozoides que hayan externalizado fosfatidilserina en la hemicapa externa de la membrana debido al inicio del proceso de apoptosis quedarán unidos a estas microperlas. Tras la incubación la muestra pasará por una columna con propiedades magnéticas donde los espermatozoides unidos a las microperlas quedarán retenidos. De esta manera solo los espermatozoides no unidos a la columna se usarán para fertilizar (Berguera et al., 2014).



Progesterona-distancia

Lin et al.,2019 han desarrollado un dispositivo basado en la distancia que deben recorrer los espermatozoides desde la vagina hasta las trompas de Falopio y en la quimiotaxis que sufren estos mediante la progesterona secretada por las células del cúmulo durante el proceso de selección natural. La quimiotaxis consiste en que los espermatozoides se mueven en la dirección de un gradiente formado por una sustancia química o péptido, y solo los espermatozoides capacitados responden a esta. Por lo tanto, los espermatozoides seleccionados por quimiotaxis están capacitados y son de mejor calidad.

El dispositivo desarrollado está formado por un cámara que simula la vagina (A) y dos cámaras que simulan los ovarios (F y G). Los canales que comunican F y G simulan las trompas de Falopio, quedando en el centro una cavidad que hace las veces de útero. En el estudio realizado por Lin et al., 2019 se dispusieron las mezclas de agar y quimioatrayentes (para simular el gradiente de progesterona) de la siguiente forma: se establecieron tres surcos con agar entre el útero (C) y uno de los ovarios (F) (D1, D2 y D3) y otros tres surcos entre C (útero) y G (ovario) (E1, E2 y E3). Se depositó una solución control formada por 2% de agar y DMSO en el surco D1 y una solución de 2% agar con 0.3 M de progesterona en E1. Tras depositar semen seleccionado mediante gradiente de densidad en la cámara A se les proporcionó 150 minutos para nadar y llegar a las cámaras más alejadas. Tras este tiempo se hicieron las evaluaciones de morfología, dispersión de cromatina y apoptosis. Tras la realización del experimento solo se encontraron diferencias significativas entre la morfología de los espermatozoides del punto E1 y D2, teniendo los del surco E1 mejor morfología.



Discusión

Cómo se ha descrito a lo largo de este artículo, existen numerosas técnicas para la selección espermática. Las más usadas son la centrifugación por gradiente de densidad y swim-up. Estas técnicas son poco costas y rápidas de llevar a cabo, pero presentan el inconveniente de que producen daños en el ADN espermático, tal y como recogen los trabajos realizados por De Martin et al., 2017 y Muratori et al., 2019. Debido a este inconveniente, se han desarrollado nuevas técnicas para poder seleccionar los espermatozoides más viables, motiles y con mejor morfología. Son muchas las técnicas desarrolladas como el uso de columnas de Anexina V, microfluídica y PICSI, de las cuales se han realizado diferentes estudios con resultados prometedores. En cuanto a la PICSI Nasr-Esfahani el al., 2008 informaron que los espermatozoides seleccionados por esta técnica mostraron menos deficiencia de protamina, fragmentación de ADN y morfología anormal en comparación con las técnicas convencionales de selección espermática. Por otro lado, en el estudio realizado por Troya & Zorrilla, 2015 se demostró que, en parejas infértiles, la selección mediante el uso de columnas de Anexina V limita la cantidad de esperma seleccionado que presenta ADN dañado, lo que condujo a mejores tasas de embarazo clínico en comparación con ICSI convencional y PICSI. Una de las técnicas más novedosas de selección espermática es la microfluídica. Esta técnica se presenta como una potente alternativa a swim-up y a la centrifugación por gradiente densidad, tal como se explica en los trabajos de Shirota et al., 2016 y Nosrati et al, 2017. Finalmente, cabe destacar la creación de una nueva técnica de selección espermática basada en el uso de un gradiente quimiotáctico de progesterona y en imitación de la distancia que deben recorrer los espermatozoides por el tracto genital femenino. Con esta técnica, desarrollada por Lin et al, 2018 se consigue seleccionar espermatozoides de mejor morfología y con menos fragmentación del ADN, por lo que se presenta como una muy buena técnica para la selección espermática, pero aún deben realizarse más estudios con mayor número de pacientes y diversas causas de infertilidad para comprobar su verdadera eficiencia.

Podemos concluir que, pese al gran número de técnicas desarrolladas para la selección espermática, aún no se ha desarrollado aquella que destaque en sus resultados por encima de las demás, todas poseen sus ventajas e inconvenientes, siendo algunas de ellas demasiado recientes como para poder obtener alguna conclusión en firme sobre su efectividad en clínica.

Bibliografia

Berguera, A., de la Orden Rodríguez, M., Martínez, J. V., Fernández, P. J. & Rubio, J. M. (2014). Evaluación de dos métodos de capacitación espermática (swim-up y gradientes) mediante el estudio de la morfología, madurez y fragmentación del DNA de los espermatozoides en muestras destinadas a IA. Revista Asebir. Recuperado de: https://revista.asebir.com/evaluacion-de-dos-metodos-de-capacitacion-espermatica-swim- upy-gradientes-mediante-el-estudio-de-la-morfologia-madurez-y-fragmentacion-del-dna-de-losespermatozoides-en-muestras-destinadas-a-ia/


Kim, S.J., Kim, H., Kim, T.H., Jeong, J., Lee, W.S. & Lyu, S.W. (2019). Effect of sperm selection using hyaluronan on fertilization and quality of cleavage-stage embryos in intracytoplasmic sperm injection (ICSI) cycles of couples with severe teratozoospermia. Gynecological Endocrinology. https://doi.org/10.1080/09513590.2019.1681960

Lin K., L R., Ni Y., Sun P., Liu Y., Zhang D & Huang H. (2018). Novel distanceprogesteronecombined selection approach improves human sperm quality. Journal of Translational Medicine 16:203. https://doi.org/10.1186/s12967-018-1575-7

Marzano, G., Chiriacò M.S., Primiceri, E., Dell’Alquila, M.E., Ramalho-Santos,J., Zara, V., Ferramosca,A & Mauriccio, G. (2019). Sperm selection in assisted reproduction: A review of established methods and cutting-edge possibilities. Biotechnology Advances. https://doi.org/10.1016/j.biotechadv.2019.107498

Muratori M, Tarozzi N, Carpentiero F, Danti S, Perrone FM, Cambi M, Casini A, Azzari C, Boni L, Maggi M, Borini A & Baldi E. (2019). Sperm selection with density gradient centrifugation and swim up: efect on DNA fragmentation in viable spermatozoa. Scientific Reports 9, 7492. https://doi.org/10.1038/s41598-019-43981-2

Nasr-Esfahani, M.H., Razavi, S., Vahdati, A.A., Fathi & F. Tavalaee, M. (2008). Evaluation of sperm selection procedure based on hyaluronic acid binding ability on ICSI outcome. J Assist Reprod Genet, 25(5), 197-203. https://doi.org/10.1007/s10815-008-9223-4

Nosrati, R., Graham, P.J., Zhang, B., Riordon, J., Lagunov, A., Hannam, T.G., Escobedo, C., Jarvi, K & Sinton, D. (2017). Microfluidics for sperm analysis and selection. Nature Reviews Urology, 14(12), 707-730. https://doi.org/10.1038/nrurol.2017.175

Troya, J. & Zorrilla, I. (2015). Annexin V-MACS in infertile couples as method for separation of sperm without DNA fragmentation. JBRA Assist Reprod, 19(2), 9-66. https://doi.org/10.5935/1518-0557.20150015

Shirota, K., Yotsumoto, F., Itoh, H., Obama, H., Hidaka, N., Nakajima, K. & Miyamoto, S. (2016). Separation efficiency of a microfluidic sperm sorter to minimize sperm DNA damage. Fertiliy and Sterility, 102(2), 315-321. https://doi.org/10.1016/j.fertnstert.2015.10.023.