5 de enero de 2016

El impacto del estilo de vida sobre la calidad espermática

Durante las últimas décadas se ha discutido mucho acerca de los cambios en la calidad seminal a lo largo del tiempo. Se ha comprobado que ciertos factores relacionados con el estilo de vida influyen en la calidad seminal. Algunos de ellos son los siguientes: 

Estudios como los de Braga et al., (2012) permiten afirmar que tanto la calidad como la cantidad de alimento ingerido influyen en la calidad espermática. En el estudio de Chin-Yu Liu et al., (2015) llevado a cabo sobre 7282 hombres asiáticos se relacionó la calidad del semen con distintos tipos de alimentación. Se tomaron medidas corporales, se hizo una encuesta detallada sobre el tipo de alimentación que tenía cada individuo (se categorizó en dieta occidental, dieta rica en carbohidratos, dieta rica en azúcares, snacks y bebidas azucaradas y dieta rica en sodio) y se valoraron parámetros seminales como la concentración espermática, la motilidad total, la motilidad progresiva y la morfología. Los análisis estadísticos se realizaron con el test ANOVA. La dieta occidental resultó estar relacionada con una disminución en la concentración espermática y el número de espermatozoides de morfología normal, la dieta rica en azúcares y snacks se relacionó con una baja concentración seminal, la dieta rica en carbohidratos se relacionó con una prevalencia más alta de movilidad espermática anormal y con una menor motilidad progresiva y finalmente la dieta rica en sodio se relacionó con un mayor porcentaje de formas anormales.
Según el estudio de Safarinejad et al., (2012), la suplementación en la dieta con el ácido graso omega 3 eleva la actividad antioxidante en el testículo, incrementa el número de espermatozoides, su motilidad y su morfología. Los hombres con oligoastenozospermia idiopática se ven beneficiados con su consumo. Según Weaber et al., (2009), los ácidos grasos omega-3 y omega-6 son componentes estructurales de la membrana espermática y la relación ideal omega-6/ omega-3 es 1:1, pero en los últimos años debido a los cambios en la dieta, la relación ha aumentado a 25:1 e incluso hasta 40:1, lo que está relacionado con oligozospermia y astenozospermia en hombres. Conquer et al., (1999) demostraron que los hombres astenozoospermicos, tenían concentraciones disminuidas de ácido docosohexanoico y elevadas concentraciones de ácido oleico. Altman et al., (2012) demostraron que una mayor ingesta de ácido omega-3 está relacionada positivamente con la morfología espermática.
Estudios como los de Sekhavat et al., (2010), Aggerholm et al., (2008) y Qin et al., (2007) indican que tanto el sobrepeso como el bajo peso son factores de riesgo que disminuyen la calidad seminal. 

Estudios como los de Eisenberg et al., (2013) permiten afirmar que existe una clara relación entre el índice de masa corporal (IMC) y el perímetro de la cintura respecto al volumen de semen. El perímetro de la cintura se relaciona con una menor concentración de espermatozoides en el eyaculado. El índice de masa corporal elevado está relacionado con un menor volumen, una menor concentración de espermatozoides en el semen y con un bajo número de espermatozoides totales en el eyaculado (Eisenberg et al., 2013). 

Varios autores han defendido que existe una correlación inversa entre la edad y la motilidad espermática. Silva et al., (2012) han demostrado, en un estudio en el que se evaluaron a 975 hombres, la existencia de correlación entre edad avanzada y mala morfología espermática. 

Existe también una relación entre la calidad espermática y la frecuencia de eyaculación, como se demuestra en estudios como el desarrollado por Oldereid et al., (1992) en el cual se observó que existía una correlación positiva entre la frecuencia de eyaculación y motilidad espermática, y una correlación negativa con el porcentaje de espermatozoides morfológicamente anormales y con el volumen seminal. 

El alcohol, el tabaco y el café son consideradas sustancias capaces de causar daño espermático. Se ha demostrado en varios estudios la relación que existe entre el consumo de altas dosis de cafeína (>800 mg/día) y la calidad seminal. Un ejemplo de estos estudios es el llevado a cabo por Jensen et al., (2004), en el que se observó que el consumo de elevadas dosis de cafeína (>800 mg/día) provocaba una disminución de la concentración espermática. El estudio llevado a cabo por Yang et al., (2015) permite afirmar que el consumo de café está relacionado con un incremento en la motilidad progresiva y no progresiva de un 8.9 %  y un 15.4 % respectivamente en sujetos que consumen 1-2 tazas a la semana y más de 3 tazas a la semana respectivamente.
Varias son también las publicaciones que describen los efectos adversos del tabaco en relación a la calidad espermática (trabajos como el de Mitra et al., (2012), Selit et al., (2012) o Saleh et al., (2002), entre otros). El consumo de altas dosis de nicotina (más de 41 cigarros al día) provoca alteraciones en la circulación sanguínea y en los niveles hormonales, aumento del estrés oxidativo, fragmentación del ADN y aberraciones cromosómicas. Todo ello desemboca en un aumento del daño espermático. 
En otro estudio llevado a cabo por Gaur et al., (2007) se valoraron los efectos del tabaco sobre la calidad seminal. Para ello no se compararon fumadores con individuos fértiles sanos, ya que se pretendió excluir cualquier factor de origen desconocido presente en los hombres infértiles. Se midieron parámetros como tiempo de licuefacción, volumen, viscosidad, teratozoospermia, aglutinación, motilidad, viabilidad, densidad, tomando como referencia los valores de la OMS (organización mundial de la salud). El estudio se realizó sobre 100 fumadores (categorizados en fumadores leves (entre 1 y 20 cigarros al día), fumadores medios (entre 21 y 40 cigarros al día) y fumadores compulsivos (más de 41 cigarros al día)) y 100 no fumadores y el resultado fue el siguiente. El 39% de los individuos no fumadores presentaban normozoospermia, mientras que tan solo el 3% de los fumadores lo eran. Los sujetos que fueron clasificados como fumadores leves mostraron predominantemente astenozoospermia, lo que indica que este parámetro puede ser un indicador temprano en la reducción de la calidad seminal; los fumadores intensivos mostraban astenozoospermia, teratozoospermia y oligozoospermia. Por otra parte, los sujetos fumadores mostraron una gran reducción en el volumen seminal, mientras que en los no fumadores el volumen eyaculado mostró resultados dentro de la normalidad (según los criterios de la OMS). Además la reducción en el volumen fue proporcional al número de cigarros fumados al día. 

El estrés o la depresión actúan como factores que podrían influir negativamente en la calidad del semen debido a las alteraciones hormonales que provocan. En modelos animales ésta influencia está demostrada; sin embargo, en estudios en humanos se han obtenido resultados muy controvertidos (Eskiocak et al., 2006; Eskiocak et al., 2005; Hjollund et al., 2004). 

El utilizar ropa interior ajustada parece que también podría estar afectando la calidad espermática. Resultados como los de la investigación llevada a cabo por Sanger y Friman (1990) muestran que los parámetros seminales disminuyen cuando se utiliza ropa interior apretada. 

Con respecto al estudio sobre cómo la actividad deportiva afecta a la calidad seminal, nos encontramos con estas conclusiones: 
En un estudio desarrolloado por Arce y De Souza, (1993) se estudia la calidad del semen de forma comparada en un grupo de corredores (deporte de resistencia) frente a un grupo de varones que realiza entrenamiento con pesas y se observa que la densidad, motilidad y morfología seminales se muestran alteradas en el grupo de corredores. 
En otro estudio llevado a cabo por Gebreegziabher et al., (2004) se comparó la calidad espermática (medida como volumen de semen, número de espermatozoides, viabilidad motilidad y morfología) en un grupo de ciclistas que recorrían grandes distancias respecto a un grupo control formado por individuos sedentarios. Se encontró que existían diferencias significativas en cuanto a la morfología de los espermatozoides, presentándose una mayor proporción de formas anormales en el grupo de los ciclistas. El resto de parámetros no se vieron afectados. 
En el estudio realizado por Di Luigi et al., (2001) se quiso valorar si la calidad seminal en individuos con varicocele se veía afectada por el deporte. Los grupos se dividieron en sanos y con varicocele que no hacían deporte y sanos y con varicocele deportistas. Obtuvieron que en los hombres con varicocele los parámetros espermáticos empeoran al realizar deporte. La motilidad total progresiva y la morfología normal disminuyen significativamente en el grupo de individuos atletas que tienen varicocele (Figura 1). 

Figura 1. Motilidad y morfología en atletas y no atletas con y sin varicocele. * p<0.05 y **p<0.01 (Di Luigi et al., 2001)

Por otra parte en un estudio realizado por Minguez-Alarcón et al., (2014) en la Universidad de Murcia, se observa que la calidad espermática en hombres jóvenes no se ve influenciada por la actividad física. En contraste con los atletas de élite, la actividad física en la población general es más modesta, de manera que no supone un balance energético negativo que altere los parámetros seminales; sin embargo en un estudio realizado en Estados Unidos parece demostrarse un aumento en la concentración y número de espermatozoides en individuos que realizan una actividad física moderada-vigorosa. Las diferencias entre estos dos estudios parecen deberse a discrepancias en la clasificación de los participantes en cuanto a actividad física realizada a la semana y en cuanto al tipo de actividad física realizada, que puede ser diferente en cada uno de estos países. En las gráficas de la Figura 2 se observa la falta de influencia de la actividad deportiva sobre los parámetros motilidad, concentración, morfología y número de espermatozoides.

Figura 2. Influencia de la actividad deportiva sobre los parámetros motilidad, concentración, morfología y número de espermatozoides (Minguez-Alarcón et al., 2014).

Es muy difícil medir la influencia que tiene cada uno de estos factores por sí solos sobre la calidad espermática, puesto que se dan conjuntamente en el individuo. Tendría más sentido medir la influencia acumulativa de varios de estos factores. Eso es precisamente lo que se hizo en un estudio reciente desarrollado por Wogatzky et al., (2012), donde se demostró que los distintos factores influyen de forma acumulativa sobre la calidad espermática. 

El objetivo de su estudio fue dilucidar la influencia de la acción combinada de varios factores relacionados con el estilo de vida en la calidad seminal de acuerdo a criterios MSOME, del inglés “motile sperm organelle morphology examination”, que podría ser traducido como “evaluación de la morfología de los orgánulos de espermatozoides móviles”. MSOME es una técnica de análisis espermático que permite un diagnóstico muy preciso. Permite observar con detalle orgánulos intracelulares, como las vacuolas, que pueden reflejar defectos moleculares responsables de las anomalías que se producen en el empaquetamiento de la cromatina espermática durante el proceso de maduración del espermatozoide y, por tanto, hacerlo más vulnerable a sufrir daños en su ADN. 
Estudios recientes han demostrado que la IMSI, o inyección intracitoplasmática de espermatozoides seleccionados morfológicamente mediante MSOME, mejora las tasas de fertilización (Junca et al., 2004), la calidad embrionaria (Bartoov et al., 2003; Yazbeck et al., 2008), el desarrollo hasta la etapa de blastocisto (Yazbeck et al., 2008), las tasas de implantación y preñez (Bartoov et al., 2003) y disminuye el índice de abortos (Bartoov et al., 2003). Estos resultados permiten afirmar que MSOME representa un gran avance en la evaluación de la calidad seminal. Por ese motivo MSOME fue el análisis elegido por Wogatzky et al., (2012). 

1654 hombres que acudieron a clínicas de reproducción asistida fueron los sujetos de su estudio. Se les realizó una encuesta en la que se les pidieron los siguientes datos: edad, índice de masa corporal (IMC), frecuencia de eyaculación, consumo de café y comportamiento sexual. Se recogieron muestras de semen y se evaluaron los parámetros seminales siguiendo criterios MSOME y de la OMS. Los resultados fueron agrupados y analizados estadísticamente. 
En cuanto a la determinación de la morfología espermática por MSOME, el análisis de los espermatozoides se llevó a cabo mediante un microscopio invertido de óptica Nomarski (Nomarski interferential Leica AM 6000, Germany) que permite un aumento de 6000x. Este microscopio permitió una clasificación en tres categorías de acuerdo a la presencia de vacuolas:
  • Grado I: morfología espermática normal sin vacuolas o con 1 ó 2 vacuolas pequeñas (< 4% de la longitud de la cabeza). 
  • Grado II: morfología espermática normal con una o más vacuolas grandes (> 4% de la longitud de la cabeza). 
  • Grado III: morfología espermática anormal con o sin vacuolas. 
El recuento y la motilidad espermática fueron evaluados de acuerdo a criterios de la OMS. 
El análisis estadístico se realizó utilizando el Programa Estadístico para Ciencias Sociales (SPSS 13.0, Chicago, IL). Las comparaciones entre grupos se realizaron mediante la prueba t de Student.
Para estudiar la influencia combinada de varios factores sobre la calidad espermática se clasificó a los individuos en dos categorías de acuerdo a si su estilo de vida era saludable o no. Para ello se diseñó un sistema que consistía en asignar a cada individuo un punto cada vez que se cumpliese uno de estos criterios: IMC > 25, edad > 50 años, consumo de café > 3 tazas por día, abstinencia sexual > 2 días, frecuencia de eyaculación < 4 veces al mes. El límite para el estilo de vida "poco saludable" se fijó en más de 2 puntos. 
1654 pacientes respondieron a la encuesta, 1484 fueron clasificados en el grupo “estilo de vida saludable” y 170 fueron clasificados en el grupo “estilo de vida no saludable”. Se observó una disminución estadísticamente significativa (p<0.05) de la calidad espermática de acuerdo a criterios MSOME (clase I) y en motilidad espermática (grado a) en los pacientes del grupo “estilo de vida no saludable” (Tabla 1). 

Tabla 1. Relación entre distintos estilos de vida (índice de masa corporal, edad, consumo de cafeína, comportamiento sexual, fumar y estrés) relacionado con parámetros seminales (Wogatzky et al., 2012).

Las conclusiones a las que llegaron en este artículo fueron las siguientes: El efecto combinado de los factores característicos de un estilo de vida no saludable podría tener una influencia negativa en la calidad seminal.



Patricia Bárcena Sánchez
Eva Rodríguez Acevedo 



REFERENCIAS: 

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4 de enero de 2016

¿Existe la menopausia masculina?

            La respuesta es sí. La menopausia masculina, andropausia o viripausia es un proceso caracterizado por la disminución de las capacidades reproductivas del hombre conforme a su edad. Un autor, conocido con el nombre de A. Werner definió hace más de 60 años el término climaterio masculino describiéndolo como “un conjunto de síntomas que incluye síntomas psicológicos (depresión, insomnio, pérdida de memoria y concentración), físicos (fatiga) y sexuales”1

Antonio, J. et al. Experiencia en el área sanitaria 14
de la agencia valenciana de salud. 2008;61(6):705-710 
       Son bien conocidos los efectos negativos  que presenta la edad avanzada de la mujer sobre la fertilidad, éxito reproductivo y salud de los hijos. Sin embargo, la influencia de la edad masculina sobre la fertilidad de la pareja ha sido descuidada en gran medida.

Numerosos estudios demuestran que la edad masculina disminuye la calidad espermática, fundamentalmente a partir de la década de los 45-50. Sin embargo, la cifra puede aún bajar más ya que hemos encontrado estudios recientes que reflejan que hombres a partir de los 35 años de edad tienen una menor tasa de concepción partiendo ya de la base de que se estaríamos hablando de varones sanos y con unas características seminales en condiciones de normalidad. 

¿Influye la edad paterna a la hora de concebir un hijo?



Se ha demostrado que la calidad espermática está relacionada con la tasa de éxito en el embarazo. Asimismo, la calidad del ADN del espermatozoide, podría afectar en el desarrollo y salud de la descendencia, de esta manera, estudios demuestran que la edad masculina contribuye negativamente al desarrollo normal de la gestación, complicaciones obstétricas, abortos espontáneos y mayor número de trastornos en los futuros hijos,  tales como: 

  • Capacidades cognitivas: concentración, comprensión y alteraciones de memoria están disminuidas en niños de padres con edad avanzada. Un dato curioso que captó nuestra atención en relación con este estudio ha sido la edad materna, puesto que  en madres  de mayor edad,  se daba menos este fenómeno.
  •  Anomalías cromosómicas tipo Síndrome de Down y Síndrome de Klinefelter
  • Enanismo acondroplásico y las denominadas enfermedades raras también son observadas con mayor frecuencia  niños de  padres añosos.  
          
¿El aumento de la esperanza y la calidad de vida nos mantienen eternamente jóvenes?
  
La falsa ilusión de ser eternamente jóvenes parece ser interrumpida por la alarma del reloj biológico, a la cual hay que prestar atención cuando suena, pues, las referencias bibliográficas demuestran cada vez más que la edad del varón está íntimamente relacionada con la disminución en calidad, cantidad y cualidad de los espermatozoides



Resumen de la vida sexual del espermatozoide


(Representación cómica de la andropausia (Aida Fanjul, Laura García A, Carla García F)


(Representación cómica de la andropausia (Aida Fanjul, Laura García A, Carla García F)


Bibliografía

1. Antonio, J., Ivorra, C., Pedro, V., et al. "Relación entre la edad del varón y la calidad del estudio seminal. Experiencia en el área sanitaria 14 de la agencia valenciana de la salud". Arch Esp Urol Andrología. 2008;61(6):705-710.


2. Carballo, E., Roque, A., Durán-Monterrosas, L.A., Kably Ambe, A. 2013. “El Valor de La Edad Paterna En Los Resultados de Inseminación Intrauterina.” Ginecol Obstet Mex 81(6):329–33.

3. Chávez, J., Yarleque, J., Avalos, E., Barrientos-Marka, R., García, A. 2012. “Relación Entre Calidad Del Semen Y Edad.” Rev Med Hered 23(3).


4. Esparza Olcina, M. J. 2009. “La Edad Materna Y Paterna Avanzada, Posibles Factores de Riesgo Para El Autismo.” EVP. 5:5–7.


5. Frattarelli, J.L., Miller, K.A., Miller, B.T., Elkind-Hirson, K., Scott, R. T. 2008. “Male Age Negatively Impacts Embryo Development and Reproductive Outcome in Donor Oocyte Assited Reproductive Technology Cycles.” Fertil.Steril. 90:97–103.


6. Grether, J.K., Anderson, M.C., Croen, L.A., Smith, D., Windham, G. C. 2009. “Risk of Autism and Increasing Maternal and Paternal Age in a Large North American Population.” Am J Epidemiol. 170(9):1118–26.


7. Humm, K.C., Sakkas, D. 2013. “Role of Increased Male Age in IVF and Egg Donation: Is Sperm DN Fragmentation Responsible?” Fertil. Steril. 99:30–36.


8. Malaspina D, Harlap S, Fennig S, et al. "Advancing paternal age and the risk of schizophrenia". Arch Gen Psychiatry 2001; 58: 361-7.


9. Molina, R. I., Martini, A.C., Tissera, A., Olmedo, J., Senestrari, D. 2010. “Envejecimiento Y Calidad Seminal: Un Análisis de 9168 Casos En Córdoba. Argentina.” Arch. Esp. Urol. 63(3):214–22.


10. Morales, R., Lledó, B., Ortiz, J.A., Rodríguez-Arnedo, D., Fabregat, A., Bernabeu, R. 2007. “Fragmentación Del ADN Espermático Y Su Implicación En La Fertilidad.” Rev. Ibe. Fert. 24(5):305–13.


11. Saha, S., Barnett, A.G., Foldi, C., Burne, TH., Eyles, D.W., Buka, S.L., McGrath, J. J. 2009. “Advanced Paternal Age Is Associated with Impaired Neurocognitive Outcomes during Infancy and Childhood.” PLoS Med. 6(3).


12. 1Werner, A. The male climateric. JAMA. 1939;112:1441-1443.



Referencias en la web:


1. DocCheck News. http://news.doccheck.com/es/.

2. Instituto Marqués. http://www.institutomarques.com/

Autoras
Fanjul Argüelles, Aida 
García Alonso, Laura
García Fernández, Carla
Máster en Biología y Teconología de la Reproducción. Universidad de Oviedo. Curso 2015-2016


Climaterio masculino: Influencia del envejecimiento del varón en la calidad espermática

             El término climaterio masculino fue descrito por Werner hace más de 60 años como “complejo conjunto de síntomas que engloba síntomas psicológicos (depresión, insomnio y pérdida de memoria y concentración), físicos (fatiga) y sexuales (menor vigor sexual)” 1

            El inicio de la andropausia no viene marcado por ningún evento particular, algo que sí ocurre con la menopausia, que se identifica claramente con la pérdida de la menstruación. Esto supone que resulte más difícil de diagnosticar la andropausia en un hombre. Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que "los andrógenos masculinos decaen progresivamente con la edad".

          La mayor parte de los estudios describen esta disminución a partir de los 45-50 años. El hombre va perdiendo su potencial sexual, pero sin ciclos tan marcados ni pérdidas tan significativas como la mujer, pues la actividad sexual de él está caracterizada por una continua producción de espermatozoides. Asimismo, tampoco existe un punto límite, pues el varón tiene la capacidad de procrear hasta muy avanzada edad a pesar de que los signos clínicos tales como disminución de la libido, masa muscular y ósea estén presentes.

         El envejecimiento sobre el eje gonadotrófico del hombre, es un proceso por el cual las capacidades sexuales disminuyen con la edad, al igual que otras funciones orgánicas resultado de los bajos niveles hormonales de testosterona o bien por un mal funcionamiento de los receptores de la misma. La deficiencia de testosterona es una condición que ocurre frecuentemente en el hombre después de la cuarta década, así como el descenso de testosterona libre, cambios en la globulina transportadora de hormonas sexuales (SHBG), hormonas del eje hipotálamo-hipófisis-gónada y en los andrógenos suprarrenales, especialmente el sulfato de dehidroepiandrosterona (DHEA-S), importante para saber cómo está funcionando la glándula suprarrenal y/o la hipófisis. 
Fig.1: Reference Intervals for Free Testosterone by age from LabCorp (Obtenida de: http://drdavidrichardson.com/Andropause.html Dr. David Richarson)

     La declinación de la función testicular con la edad constituye una forma de hipogonadismo cuyas consecuencias son muy similares al ocasionado por diversas patologías. Está definido que niveles de testosterona total (TT) < 2.0 ng/mL confirma una deficiencia androgénica.  

          Por otro lado, el análisis de la bibliografía relacionada sugiere que el aumento en la edad del hombre está asociada a una disminución en el volumen seminal, en la motilidad espermática y en el porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales.

Antonio, J. et al. Experiencia en el área sanitaria 14
de la agencia valenciana de salud. 2008;61(6):705-710 
         Algunos estudios como el de Kidd, S.A. et al, expresan la influencia de la edad sobre la calidad espermática buscando la relación entre la edad del varón y la calidad del estudio seminal. Antonio et al., estudiaron 156 pacientes de un grupo total de 628 de manera que se seleccionaron a los individuos sin patologías previas que pudieran comprometer la calidad del esperma. Los integrantes fueron divididos en tres grupos: 20-30 años; 31-40 años; 40-50 años.

  Mediante un estudio estadístico no paramétrico, relacionaron las variables recuento espermático y movilidad con la edad, cuyos resultados, tal como expresa la gráfica, manifiestan un claro descenso de REM (recuento de espermatozoides móviles) con el avance de la edad en el varón.
 
              
       Por otro lado, Molina, R.I., et al, evaluaron la relación de la edad con la calidad espermática y con los niveles seminales de marcadores funcionales del epidídimo y de glándulas anexas. Para ello utilizaron un estudio retrospectivo sobre 9168 casos obtenidos de hombres miembros de parejas con problemas de fertilidad que se presentaron en el Laboratorio de Andrología y Reproducción, en Córdoba, Argentina durante 10 años (1995-2004) (en pacientes entre 20 y 77 años). Teniendo en cuenta posibles factores de confusión tales como tiempo de abstinencia sexual, hábitos tóxicos, condiciones laborales y consumo de medicamentos, se evaluaron  parámetros relacionados con la calidad espermática tales como: volumen seminal, concentración espermática, número total de espermatozoides, motilidad, morfología y vitalidad espermática. 

               Los datos más relevantes en cuanto a calidad se refiere se ponen de manifiesto en las siguientes gráficas:


Fig.3.Muestras evaluadas en cada grupo etario de pacientes. (Molina, R.I., et al 2010)
Fif.4. Gráfica de valoración  volumen seminal (ml)/edad (años) (Molina, R.I., et al, 2010)


Fig.5. Gráfica motilidad espermática (rápidos + lentos) expresada en porcentaje en cada grupo de pacientes agrupados por edad. (Molina, R.I., et al 2010)
Fig.6. Gráfica representativa del porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales de acuerdo a los criterios de la OMS en los subgrupos divididos por edad. (Molina, R.I., et al 2010).



             Nuevamente, los estudios ponen de manifiesto la influencia negativa de la edad sobre la calidad espermática. En su revisión, Kühnert & Nieschlag concluyeron que a pesar de que los efectos del envejecimiento masculino son menos prominentes que los femeninos, los hombres comienzan a contribuir con la disminución de la fertilidad en una pareja a finales de la tercera década y con la disminución de la fecundidad a principios de la cuarta década. 

Fig.7. Grafica representativa de la traslocación  de 
Fosfatidilserina (PS) en dos subgrupos de varones 
comprendidos en diferentes 
rangos de edad. Colin-Venezuela et al, 2010)
                 Por último, Colin-Venezuela et al, quisieron hacer hincapié en la importancia de los procesos biomoleculares asociados con el envejecimiento y la muerte celular programada durante la espermatogénesis. Para ello analizaron el comportamiento de estos marcadores apoptóticos en relación con la edad del hombre a través de un estudio prospectivo, transversal y analítico efectuado con muestras seminales de 25 sujetos sanos de 20 a 70 años de edad.

           Para evaluar la expresión de la apoptosis en el espermatozoide lo hicieron a través de la adición de Anexina V para observar la externalización de la fosfatidilserina (PS) utilizando una tinción verde fluorescente y yoduro de propidio para diferenciar las células muertas con las viables con o sin traslocación de PS. 

          Como se puede ver en gráfica adjunta, los autores demostraron que la traslocación fue significativamente superior en los hombres mayores de 40 años.

          Esta revisión bibliográfica nos lleva a la conclusión final de la importancia de la calidad espermática en relación con la edad del varón. Por ello, hemos querido enfocar en este trabajo la  relación entre la edad, calidad espermática y valores hormonales para dar conocer si ha llegado o no el climaterio masculino.  Puesto  que la tendencia actual es  retrasar la paternidad,  consideramos importante tener en cuenta el climaterio masculino junto con los bien conocidos factores femeninos a la hora de afrontar los temidos y frecuentes problemas de fertilidad en la sociedad actual.

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18. 1Werner, A. "The male climateric". JAMA. 1939;112:1441-1443.


Autoras
Fanjul Argüelles, Aida 
García Alonso, Laura
García Fernández, Carla
Máster en Biología y Teconología de la Reproducción. Universidad de Oviedo. Curso 2015-2016

3 de enero de 2016

¿Qué debemos hacer para tener un semen de calidad?

Todos sabemos que una de entre las muchas finalidades que tiene la vida para los seres vivos es reproducirse y esto no iba a ser diferente para el hombre.
En los últimos años cada vez un mayor número de parejas encuentra necesario acudir a centros de fertilidad para hacer posible la concepción.
Para  lograr el embarazo es esencial que se produzca la unión entre un óvulo y un espermatozoide (además de muchos otros parámetros que influyen).  Para que esto ocurra, la materia prima que ambos miembros de la pareja han de aportar tiene que ser de buena calidad.
Centrándonos en los hombres, valoraremos distintos aspectos que pueden influir en la calidad del semen.

¿Vivimos estresados?

El primer factor a mencionar es el estrés. Hoy en día tenemos un estilo de vida en el que la tranquilidad y el sosiego perdieron protagonismo para ser sustituidos por el estrés laboral y por una vida cada vez más exigente. Las consecuencias de esto no solo se cobran en forma de depresión, sino que también lo hace en forma de pérdida de  calidad seminal, posiblemente afectada por la alteración de los niveles hormonales que controlan la correcta producción de espermatozoides.

¿Qué podemos comer para tener un semen de calidad?

La calidad del semen no solamente se ve influida por qué tipo de alimento ingerimos sino por la cantidad del mismo que se consuma. Por ejemplo, con una dieta rica en azúcares la concentración de espermatozoides en el eyaculado se ve disminuida. Si abusamos de la sal, la forma de los espermatozoides se ve alterada. Se sabe que consumir productos lácteos enteros no es buenos para la calidad seminal, por ejemplo, bebiendo tres vasos de leche entera al día, la calidad se ve afectada.

¿Influye nuestro peso corporal en la producción de espermatozoides?

El sobrepeso y la delgadez extrema también merman la calidad del semen y dentro del sobrepeso dos de los factores a considerar de forma capital son el perímetro de la cintura que se encuentra relacionado con una menor concentración de espermatozoides y el índice de masa corporal elevado que se encuentra relacionado con una menor concentración de espermatozoides y un menor volumen de semen.

Cómo solucionarlo

Para mejorar nuestro semen podemos tomar alimentos ricos en omega-3 y omega-6, que actúan como antioxidantes potenciando la concentración espermática y favoreciendo el movimiento de los espermatozoides para que puedan atravesar ese duro camino que han de recorrer hasta su meta, el ovulo.
Lo mejor que se puede hacer por tanto, es mantener una dieta saludable rica en verduras, frutas y pescado azul.

¿Debo seguir tomando  café si deseo tener un bebé?

Se sabe que el consumo de cafeína disminuye la concentración de espermatozoides en el eyaculado, por lo que deberemos moderar el consumo de café. Si no puedes pasar sin el café, mejor consúmelo sin cafeína.
Por otra parte existen múltiples estudios que determinan que tanto la ingesta de alcohol como el consumo de otras drogas dañan gravemente la calidad seminal.

¿Es bueno hacer deporte?

A día de hoy no existen suficientes evidencias científicas que determinen que hacer deporte de forma moderada influya sobre la calidad espermática. Sí hay algún estudio en el que se concluye que el deporte de alto rendimiento como el que realizan los corredores de fondo o los  ciclistas que recorren grandes distancias, afecta a la calidad seminal, concretamente a la morfología espermática, disminuyéndola.

Otros factores que influyen

Con respecto a la frecuencia de eyaculación está demostrado que a medida que aumenta esta, la calidad del semen se ve  favorecida.
La industria de la moda también es responsable de producir una disminución en la calidad seminal ya que en la actualidad, los varones tienden a utilizar pantalones y prendas de ropa ajustados que impiden que los testículos se refrigeren de forma óptima y por tanto, se produce una mayor muerte espermática dentro de los testículos, de modo que el porcentaje de espermatozoides vivos en el eyaculado se ve disminuido de forma importante.




Patricia Bárcena Sánchez
Eva Rodríguez Acevedo



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